APROBADA EN EL SENADO LA ENMIENDA A LA LEY DE SALUD PÚBLICA QUE REGULARÁ LA PROFESIÓN DE PSICÓLOGO GENERAL SANITARIO
// fecha de publicación 15/09/2011 6:08:00
Como Infocop anunciaba al comienzo de esta semana, ayer miércoles 14 de septiembre, se votaba en el Pleno del Senado la Ley de Salud Pública, en la que había sido incluida, finalmente, la enmienda 126 a la Ley de Salud Pública que regulará la profesión de psicólogo general sanitario.
Como saben nuestros lectores, el pasado mes de marzo, el Congreso de los Diputados ratificaba la enmienda que el Senado había introducido en la Ley de Economía Social para reconocer el ejercicio de actividades sanitarias de psicólogos y psicólogas.
Se trataba ésta de una medida con la que venía a darse una solución provisional al problema de inseguridad jurídica creado hace años con la aprobación de la Ley 44/2003 de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), en la que se había excluido a la psicología como profesión sanitaria, generando un grave problema para miles de profesionales.
Este texto recogía los requisitos que debían cumplir los psicólogos y psicólogas para solicitar la inscripción de sus consultas o gabinetes de psicología en el correspondiente registro de centros y poder así continuar ejerciendo sus actividades sanitarias, y establecía que en el plazo de 12 meses, desde la entrada en vigor de esta norma, el Gobierno debería remitir a las Cortes un proyecto de ley que regulase la actividad de la "psicología sanitaria" como profesión sanitaria titulada y regulada. Según establecía este mismo texto, en este proyecto habrían de definirse las condiciones de acceso a dicha profesión, teniendo en cuenta los criterios seguidos en la formación del psicólogo en los países del entorno de España.
Como consecuencia de las últimas conversaciones mantenidas por el Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos, con los Ministerios de Sanidad y Educación, se acordó que esta disposición legal prevista en la disposición adicional sexta de la Ley de Economía Social, se incluyera en la Ley de Salud Pública que estaba en tramitación en el Senado.
Asimismo, nada más acceder al texto de la enmienda que iba a presentarse, el COP consideró que, aunque el contenido era bastante satisfactorio, presentaba algunas carencias importantes, motivo que le llevó a elaborar y enviar un documento, junto con la Conferencia de Decanos de Facultades de Psicología, que fue remitido a portavoces y ministros, y en donde se formulaban las propuestas de modificación a la enmienda que, a juicio del Consejo y el de la Conferencia de Decanos, debían introducirse.
Finalmente, ayer fue aprobada en el Pleno del Senado, por unanimidad, la enmienda que debe ordenar la profesión de psicólogo general sanitario (enmienda transaccional sobre la base de la enmienda 126 a la Ley de Salud Pública), con el texto definitivo que puede leerse en el enlace que se incluye debajo:
Enmienda Transaccional sobre la base de la enmienda nº 126 del Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés.
El último paso para su aprobación definitiva, será su votación en el Congreso de los Diputados que tendrá lugar la próxima semana.
Información para el psicólogo/a: Corrientes psicológicas, cursos y talleres de formación, congresos, simposiums...
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NUEVO ACUERDO PARA LA INSCRIPCIÓN DE CONSULTAS DE PSICOLOGÍA COMO CENTROS SANITARIOS
NUEVO ACUERDO PARA LA INSCRIPCIÓN DE CONSULTAS DE PSICOLOGÍA COMO CENTROS SANITARIOS
// fecha de publicación 13/09/2011 5:09:00
El Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid y la Dirección General de Ordenación e Inspección de la Comunidad de Madrid, han establecido un acuerdo de colaboración, por el que será el propio Colegio quien se encargará de certificar la formación de posgrado, exigida por la Disposición Adicional Sexta de la Ley de Economía Social, para que los Psicólogos puedan registrar sus consultas de Psicología como centros sanitarios o puedan incorporarse como profesionales a la cartera de servicios de otros centros sanitarios.
Los psicólogos y psicólogas que quieran obtener el certificado, deberán presentar ante el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid la correspondiente solicitud, acompañada de la documentación acreditativa de su formación de posgrado en el área de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos o en el área de la Psicología Clínica y de la Salud. Dicha documentación deberá reflejar el contenido específico de la formación recibida, así como el número de horas correspondiente a formación teórica y práctica. En el caso de que la formación acreditada cumpla con los requisitos establecidos en la Disposición Adicional antes mencionada, el Colegio emitirá el correspondiente certificado, el cual servirá para acreditar ante la citada Dirección General el cumplimiento del requisito formativo exigido por la Ley.
Es importante recordar que la Disposición Adicional Sexta de la Ley de Economía Social establece dos opciones para que los Psicólogos puedan inscribir sus consultas de Psicología como centros sanitarios o incorporarse como profesionales a la cartera de servicios de otros centros sanitarios. La primera opción exige que el Psicólogo haya obtenido su título universitario de Licenciado o Graduado en el ámbito de la Psicología, siguiendo un itinerario curricular cualificado por su vinculación con el área docente de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos o con la Psicología Clínica y de la Salud. En este primer caso, deberán ser las Universidades que hayan expedido dichos Títulos, las que emitan los certificados acreditativos sobre el cumplimiento de dicho requisito.
La segunda opción incluye a los psicólogos o psicólogas que hayan adquirido una formación complementaria de posgrado, no inferior a 400 horas, de las que al menos 100 horas, tengan carácter práctico. En este segundo caso, y gracias al citado acuerdo de colaboración, deberá ser el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid el que emita los certificados correspondientes.
Cualquiera de las dos opciones será válida para que los colegiados puedan acreditar ante la Dirección General de Ordenación e Inspección de la Comunidad de Madrid, el cumplimiento de los requisitos formativos exigidos por la Ley.
// fecha de publicación 13/09/2011 5:09:00
El Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid y la Dirección General de Ordenación e Inspección de la Comunidad de Madrid, han establecido un acuerdo de colaboración, por el que será el propio Colegio quien se encargará de certificar la formación de posgrado, exigida por la Disposición Adicional Sexta de la Ley de Economía Social, para que los Psicólogos puedan registrar sus consultas de Psicología como centros sanitarios o puedan incorporarse como profesionales a la cartera de servicios de otros centros sanitarios.
Los psicólogos y psicólogas que quieran obtener el certificado, deberán presentar ante el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid la correspondiente solicitud, acompañada de la documentación acreditativa de su formación de posgrado en el área de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos o en el área de la Psicología Clínica y de la Salud. Dicha documentación deberá reflejar el contenido específico de la formación recibida, así como el número de horas correspondiente a formación teórica y práctica. En el caso de que la formación acreditada cumpla con los requisitos establecidos en la Disposición Adicional antes mencionada, el Colegio emitirá el correspondiente certificado, el cual servirá para acreditar ante la citada Dirección General el cumplimiento del requisito formativo exigido por la Ley.
Es importante recordar que la Disposición Adicional Sexta de la Ley de Economía Social establece dos opciones para que los Psicólogos puedan inscribir sus consultas de Psicología como centros sanitarios o incorporarse como profesionales a la cartera de servicios de otros centros sanitarios. La primera opción exige que el Psicólogo haya obtenido su título universitario de Licenciado o Graduado en el ámbito de la Psicología, siguiendo un itinerario curricular cualificado por su vinculación con el área docente de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos o con la Psicología Clínica y de la Salud. En este primer caso, deberán ser las Universidades que hayan expedido dichos Títulos, las que emitan los certificados acreditativos sobre el cumplimiento de dicho requisito.
La segunda opción incluye a los psicólogos o psicólogas que hayan adquirido una formación complementaria de posgrado, no inferior a 400 horas, de las que al menos 100 horas, tengan carácter práctico. En este segundo caso, y gracias al citado acuerdo de colaboración, deberá ser el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid el que emita los certificados correspondientes.
Cualquiera de las dos opciones será válida para que los colegiados puedan acreditar ante la Dirección General de Ordenación e Inspección de la Comunidad de Madrid, el cumplimiento de los requisitos formativos exigidos por la Ley.
Faltan radares para anticiparse al suicidio
Faltan radares para anticiparse al suicidio
La voluntaria es la primera causa de muerte violenta en España - Un estudio global detecta un aumento relacionado con la crisis - La OMS exige políticas preventivas a las autoridades sanitarias
MARÍA VICTORIA ENNIS 10/09/2011
El País
Andrés cerró los ojos y arriesgó su vida. Cuando puso un pie en la calle pensó lo que todavía piensa: "La vida no es gran cosa". Atravesó la acera con más miedo a la vida que a la muerte. Esa noche, algo lo salvó. "Cuando abrí los ojos todos los coches se habían detenido y yo seguía vivo".
Cada día se suicidan en España nueve personas, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística -publicados el pasado julio y correspondientes a 2009- empujados principalmente por la depresión, el alcoholismo y la esquizofrenia. La muerte voluntaria encabeza la lista de causas violentas de defunción, con un total de 3.429 víctimas; apenas ocho más que en 2008.
Las cifras se han mantenido estables desde hace cincos años. Hasta entonces, los accidentes de tráfico eran la principal causa de fallecimientos violentos. No es que después hayan aumentado los suicidios sino que ha bajado el número de accidentes; en 2009 fueron un 14,6% menos que el año anterior. España es, sin embargo, uno de los países europeos con una tasa media de suicidios: 7,6 por cada 100.000 habitantes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La OMS y las Naciones Unidas (ONU) instan desde 1996 a desarrollar políticas de prevención, una vez constatado que las muertes voluntarias en el mundo superan a las provocadas por homicidios y guerras y que en 2020 las víctimas podrían ascender a un millón y medio. Ya en 2005 la organización sanitaria estableció que en los siguientes cinco años, en 2010, los países de la Unión Europea tenían que incluirla en sus políticas nacionales.
"Estamos en 2011 y no se ha hecho nada en plan práctico", acusa el presidente de la Asociación de Investigación, Prevención e Intervención del Suicidio (AIPIS), Javier Jiménez Pietropaolo. "No se está llevando a cabo a nivel estatal ningún programa de prevención de suicidios", asevera. "El único es el de Cataluña", apunta. El psicólogo señala, además, que solo Madrid, Andalucía, Murcia, Galicia y Baleares cuentan con planes de salud mental que engloban Programas de Prevención.
Las cifras locales no se mueven. Pero sí las mundiales, según un reciente estudio de la revista científica The Lancet que vincula la recesión económica de 2008 con el aumento de suicidios en la Unión Europea. La publicación relaciona directamente el aumento del desempleo entre 2007 y 2009 (un 35% más en toda la UE) con el incremento de las muertes voluntarias. Esa es la razón por la que, al igual que en España, el suicidio termina liderando las causas externas de muerte en toda la UE.
"Los países que se enfrentan a los reveses financieros más graves, como Grecia e Irlanda, presentaron una mayor tasa de suicidios (un 17% y un 13%, respectivamente) que otros, y en Letonia aumentaron en más del 17% entre 2007 y 2008", analiza The Lancet. Los autores del estudio creen que "las medidas de protección social como las políticas activas de mercado y las fuertes redes de apoyo social podrían mitigar el aumento previsto de los suicidios".
La doctora Pilar Saiz, miembro de la Sociedad Española de Psiquiatría, denuncia la situación en España. "La cantidad de muertes por suicidio no ha aumentado pero tampoco ha bajado", lo que para ella indica que "no se está haciendo nada". Los datos muestran, según esta experta, una situación estable al alza que considera preocupante y reprocha a las autoridades sanitarias que no asuman que "el suicidio es un verdadero problema en este país". La doctora considera que "sería muy adecuado que se pusieran en marcha campañas preventivas". La directora de la Asociación de Ayuda a Enfermos Graves y Personas en Duelo (Alaia), Dulce Camacho, cree además que falta un seguimiento personalizado del paciente. "La atención de la Seguridad Social se limita como mucho a una vez al mes y faltan centros para los pacientes en periodos en crisis", asegura. Camacho es psicóloga y conoce el problema en carne propia: su hija se quitó la vida hace años. Ahora lidera una asociación que atiende a unos 120 familiares y amigos de víctimas.
Víctor Pérez, director de la Unidad de Psiquiatría del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona y coordinador de la Alianza Europea contra la Depresión (EAAD, por sus siglas en inglés), sentencia que "hay que vigilar de una forma especial a las personas que han intentado suicidarse; hay que seguirlos".
Pérez cree que reducir las tasas es muy complicado. "El suicidio es un final dramático de una enfermedad. A nadie le gusta hablar del suicidio, ni a los familiares, y muchas veces el sistema sanitario no registra las defunciones bajo esa causa de muerte", analiza. Su diagnóstico de las políticas preventivas estatales no es bueno. "Hoy no tenemos radares para el suicidio", resume. En los centros sanitarios que dirige Pérez en Cataluña se han reducido las tentativas hasta un 30% gracias a un plan desarrollado por la EAAD, en el que participan 18 países. La atención es personalizada. En ella, los profesionales de la salud reciben una capacitación específica y realizan un seguimiento exhaustivo del paciente. Camacho conoce la efectividad del plan y lamenta que no exista en Madrid. "Se podría aplicar aquí, pero no hay recursos", se lamenta.
Con una asistencia médica reducida a uno o dos encuentros mensuales, los pacientes buscan consuelo en los grupos de ayuda mutua. La Asociación Bipolar de Madrid, una organización sin ánimo de lucro que depende de la Federación Madrileña de Asociaciones Pro Salud Mental, es uno de ellos. Cinco pacientes han aceptado compartir sus historias.
"La muerte es todavía una opción para mí". Laura (el nombre con el que prefiere identificarse para no exponer su identidad real) tiene los ojos negros como el abismo y una tristeza cruel en su voz. Intentó suicidarse hace algunos años. Desde hace cuatro meses sabe que tiene trastorno bipolar. "Tu familia no lo entiende muy bien, no lo puedes decir en el trabajo y tienes que vivir el día a día como escondido. Con tantas pastillas como las que tengo ahora, guardo la muerte en el cajón", sentencia echada hacia atrás, en uno de los pupitres de la asociación. "Es que está clarísimo, están ahí", masculla con la mirada perdida hacia el suelo.
Julián es un hombre robusto, de 60 años, que apenas cabe en el asiento. Tiene en la mano lápices de colores estridentes. Tiene la voz grave, habla fuerte y escribe con un tamaño de letra exagerado. Deja atrás unos seis o siete libros, cuya lectura es simultánea e incompleta y comienza a contar su experiencia, con aparente alegría. "En 1991 hubo una conferencia internacional muy importante en mi trabajo y yo tenía que saber inglés pero no sabía. Tenía miedo de que me despidieran, no me sentí a la altura de las circunstancias", relata. "Cuando mi mujer llegó a casa y me vio durmiendo a las cinco de la tarde, me preguntó qué hacía y yo le conteste: espero la muerte". Se ríe al recordar la surreal conversación. Al concluir, saca de entre la pila de libros un doble retrato y lo abre a la vista de todos. Son sus dos hijos en la foto de su graduación. "Por esto me arrepiento totalmente de lo que hice. En el trayecto de mi casa al hospital rezé mil veces el avemaría y todas las plegarias que me sabía. Cuando me pusieron la sonda y vi cómo salían todas las pastillas del estómago pensé: 'Estoy salvado'. Tenía en la mente a mis hijos, lo que dejaría, su educación, su juventud, que me harían abuelo y me lo perdería". Cuando cuenta esto, ha dejado de sonreír.
Andrés tiene 43 años y, según él, ha probado muchos tratamientos para la bipolaridad que no funcionaron. "Tuve muchos años pensamientos muy dolorosos", cuenta. "Hace mucho intenté suicidarme porque seguía con pensamientos dolorosos. Después de un año se lo conté a un amigo y se me fueron esos sentimientos malos. En mi caso, hablar me ayudó", resume.
Himelda es pura dinamita. Al menos esa tarde y a esa hora; las cinco y media. "Yo también tuve sentimientos dolorosos, pero no decides de un día para otro que vas a intentar suicidarte. Es una idea que vas madurando", cuenta a toda velocidad y parpadeando cinco veces por segundo. Lamenta que le hayan diagnosticado la bipolaridad hace poco. "Me lo descubrieron después de muchos años sin saber qué me pasaba, mientras me cambiaban la medicación a cada rato".
Todos reciben cobertura social del Estado pero quisieran que las visitas al psiquiatra fueran más frecuentes y que se complementen con terapia psicológica. La información para familiares, pero, sobre todo, para la sociedad en general, también la apuntan como una cuenta pendiente porque creen que les ayudaría a sentirse más comprendidos.
Carmen Del Hoyo tiene 68 años y dos hijos con esquizofrenia. Uno de ellos se suicidó hace ocho años, a los 32. El otro está internado tras varios intentos. Habla con ternura y se mueve con paciencia. "Hace falta un seguimiento día a día, que cuando alguien padece una enfermedad mental sea tratado con dignidad y no como un apestado", explica lentamente.
La atención psicológica se reduce, según los propios pacientes, a una visita una o dos veces al mes. "Al enfermo mental se le ha de estar encima, al lado y debajo. Si es necesario que un psiquiatra vea a una persona cada semana, que lo haga", exige Del Hoyo con ceño fruncido y en tono casi de súplica.
Del Hoyo insiste en que para evitar suicidios, se necesita mucho amor: "Algunos me han dicho que mi hijo les da miedo, que les impresiona la mirada... ¿Qué tiene la mirada? No se dan cuenta de que reciben la mirada que dan. Hay que tratarlos con ternura. La escucha es importantísima en la enfermedad mental. La caricia fomenta caricias y la violencia fomenta violencia. Los perros muerden a las personas que tienen miedo".
Los profesionales consultados coinciden en que la muerte voluntaria es casi siempre consecuencia de una enfermedad mental que pudo permanecer inadvertida. Julián, quien lo ha padecido en carne propia, lo ilustra claramente: "Uno lleva el cuerpo algo que es como pólvora y de repente el estrés hace ¡Pam! Y se dispara la enfermedad".
Los profesionales y los familiares exigen mayor prevención. "Aproximadamente el 50% de los que concretan un suicidio lo habían intentado antes, y de cada 10 personas que terminan con su vida, tres o cuatro no son conocidas en el sistema sanitario", apunta Saiz.
La demanda común es el seguimiento intensivo del paciente con una atención multidisciplinar para que las cifras de suicidio se muevan hacia abajo.
Los países de la UE con índices más altos de suicidios son, según la Organización Mundial de la Salud, Lituania, con una tasa de 34,1 por 100.000 habitantes, Hungría, con 24,6 y Letonia, con 22,9, según datos de 2009. En cuanto a los países limítrofes, Portugal registra un promedio de 9,6, mientras que en Francia la tasa está en 16,3.
Cuando se observa el mapa del mundo elaborado por la OMS, se ve que hay una franja roja que va del este de Europa hasta Japón (zonas con proporción de suicidios de más de 13 por 100.000 habitantes, y otra morada (una tasa inferior a 6,5) que va prácticamente de México a Brasil. En Europa hay de todo. Proporciones muy altas como las ya comentadas, medias -España incluida- o muy bajas (Italia y Reino Unido están en la zona morada).
La voluntaria es la primera causa de muerte violenta en España - Un estudio global detecta un aumento relacionado con la crisis - La OMS exige políticas preventivas a las autoridades sanitarias
MARÍA VICTORIA ENNIS 10/09/2011
El País
Andrés cerró los ojos y arriesgó su vida. Cuando puso un pie en la calle pensó lo que todavía piensa: "La vida no es gran cosa". Atravesó la acera con más miedo a la vida que a la muerte. Esa noche, algo lo salvó. "Cuando abrí los ojos todos los coches se habían detenido y yo seguía vivo".
Cada día se suicidan en España nueve personas, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística -publicados el pasado julio y correspondientes a 2009- empujados principalmente por la depresión, el alcoholismo y la esquizofrenia. La muerte voluntaria encabeza la lista de causas violentas de defunción, con un total de 3.429 víctimas; apenas ocho más que en 2008.
Las cifras se han mantenido estables desde hace cincos años. Hasta entonces, los accidentes de tráfico eran la principal causa de fallecimientos violentos. No es que después hayan aumentado los suicidios sino que ha bajado el número de accidentes; en 2009 fueron un 14,6% menos que el año anterior. España es, sin embargo, uno de los países europeos con una tasa media de suicidios: 7,6 por cada 100.000 habitantes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La OMS y las Naciones Unidas (ONU) instan desde 1996 a desarrollar políticas de prevención, una vez constatado que las muertes voluntarias en el mundo superan a las provocadas por homicidios y guerras y que en 2020 las víctimas podrían ascender a un millón y medio. Ya en 2005 la organización sanitaria estableció que en los siguientes cinco años, en 2010, los países de la Unión Europea tenían que incluirla en sus políticas nacionales.
"Estamos en 2011 y no se ha hecho nada en plan práctico", acusa el presidente de la Asociación de Investigación, Prevención e Intervención del Suicidio (AIPIS), Javier Jiménez Pietropaolo. "No se está llevando a cabo a nivel estatal ningún programa de prevención de suicidios", asevera. "El único es el de Cataluña", apunta. El psicólogo señala, además, que solo Madrid, Andalucía, Murcia, Galicia y Baleares cuentan con planes de salud mental que engloban Programas de Prevención.
Las cifras locales no se mueven. Pero sí las mundiales, según un reciente estudio de la revista científica The Lancet que vincula la recesión económica de 2008 con el aumento de suicidios en la Unión Europea. La publicación relaciona directamente el aumento del desempleo entre 2007 y 2009 (un 35% más en toda la UE) con el incremento de las muertes voluntarias. Esa es la razón por la que, al igual que en España, el suicidio termina liderando las causas externas de muerte en toda la UE.
"Los países que se enfrentan a los reveses financieros más graves, como Grecia e Irlanda, presentaron una mayor tasa de suicidios (un 17% y un 13%, respectivamente) que otros, y en Letonia aumentaron en más del 17% entre 2007 y 2008", analiza The Lancet. Los autores del estudio creen que "las medidas de protección social como las políticas activas de mercado y las fuertes redes de apoyo social podrían mitigar el aumento previsto de los suicidios".
La doctora Pilar Saiz, miembro de la Sociedad Española de Psiquiatría, denuncia la situación en España. "La cantidad de muertes por suicidio no ha aumentado pero tampoco ha bajado", lo que para ella indica que "no se está haciendo nada". Los datos muestran, según esta experta, una situación estable al alza que considera preocupante y reprocha a las autoridades sanitarias que no asuman que "el suicidio es un verdadero problema en este país". La doctora considera que "sería muy adecuado que se pusieran en marcha campañas preventivas". La directora de la Asociación de Ayuda a Enfermos Graves y Personas en Duelo (Alaia), Dulce Camacho, cree además que falta un seguimiento personalizado del paciente. "La atención de la Seguridad Social se limita como mucho a una vez al mes y faltan centros para los pacientes en periodos en crisis", asegura. Camacho es psicóloga y conoce el problema en carne propia: su hija se quitó la vida hace años. Ahora lidera una asociación que atiende a unos 120 familiares y amigos de víctimas.
Víctor Pérez, director de la Unidad de Psiquiatría del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona y coordinador de la Alianza Europea contra la Depresión (EAAD, por sus siglas en inglés), sentencia que "hay que vigilar de una forma especial a las personas que han intentado suicidarse; hay que seguirlos".
Pérez cree que reducir las tasas es muy complicado. "El suicidio es un final dramático de una enfermedad. A nadie le gusta hablar del suicidio, ni a los familiares, y muchas veces el sistema sanitario no registra las defunciones bajo esa causa de muerte", analiza. Su diagnóstico de las políticas preventivas estatales no es bueno. "Hoy no tenemos radares para el suicidio", resume. En los centros sanitarios que dirige Pérez en Cataluña se han reducido las tentativas hasta un 30% gracias a un plan desarrollado por la EAAD, en el que participan 18 países. La atención es personalizada. En ella, los profesionales de la salud reciben una capacitación específica y realizan un seguimiento exhaustivo del paciente. Camacho conoce la efectividad del plan y lamenta que no exista en Madrid. "Se podría aplicar aquí, pero no hay recursos", se lamenta.
Con una asistencia médica reducida a uno o dos encuentros mensuales, los pacientes buscan consuelo en los grupos de ayuda mutua. La Asociación Bipolar de Madrid, una organización sin ánimo de lucro que depende de la Federación Madrileña de Asociaciones Pro Salud Mental, es uno de ellos. Cinco pacientes han aceptado compartir sus historias.
"La muerte es todavía una opción para mí". Laura (el nombre con el que prefiere identificarse para no exponer su identidad real) tiene los ojos negros como el abismo y una tristeza cruel en su voz. Intentó suicidarse hace algunos años. Desde hace cuatro meses sabe que tiene trastorno bipolar. "Tu familia no lo entiende muy bien, no lo puedes decir en el trabajo y tienes que vivir el día a día como escondido. Con tantas pastillas como las que tengo ahora, guardo la muerte en el cajón", sentencia echada hacia atrás, en uno de los pupitres de la asociación. "Es que está clarísimo, están ahí", masculla con la mirada perdida hacia el suelo.
Julián es un hombre robusto, de 60 años, que apenas cabe en el asiento. Tiene en la mano lápices de colores estridentes. Tiene la voz grave, habla fuerte y escribe con un tamaño de letra exagerado. Deja atrás unos seis o siete libros, cuya lectura es simultánea e incompleta y comienza a contar su experiencia, con aparente alegría. "En 1991 hubo una conferencia internacional muy importante en mi trabajo y yo tenía que saber inglés pero no sabía. Tenía miedo de que me despidieran, no me sentí a la altura de las circunstancias", relata. "Cuando mi mujer llegó a casa y me vio durmiendo a las cinco de la tarde, me preguntó qué hacía y yo le conteste: espero la muerte". Se ríe al recordar la surreal conversación. Al concluir, saca de entre la pila de libros un doble retrato y lo abre a la vista de todos. Son sus dos hijos en la foto de su graduación. "Por esto me arrepiento totalmente de lo que hice. En el trayecto de mi casa al hospital rezé mil veces el avemaría y todas las plegarias que me sabía. Cuando me pusieron la sonda y vi cómo salían todas las pastillas del estómago pensé: 'Estoy salvado'. Tenía en la mente a mis hijos, lo que dejaría, su educación, su juventud, que me harían abuelo y me lo perdería". Cuando cuenta esto, ha dejado de sonreír.
Andrés tiene 43 años y, según él, ha probado muchos tratamientos para la bipolaridad que no funcionaron. "Tuve muchos años pensamientos muy dolorosos", cuenta. "Hace mucho intenté suicidarme porque seguía con pensamientos dolorosos. Después de un año se lo conté a un amigo y se me fueron esos sentimientos malos. En mi caso, hablar me ayudó", resume.
Himelda es pura dinamita. Al menos esa tarde y a esa hora; las cinco y media. "Yo también tuve sentimientos dolorosos, pero no decides de un día para otro que vas a intentar suicidarte. Es una idea que vas madurando", cuenta a toda velocidad y parpadeando cinco veces por segundo. Lamenta que le hayan diagnosticado la bipolaridad hace poco. "Me lo descubrieron después de muchos años sin saber qué me pasaba, mientras me cambiaban la medicación a cada rato".
Todos reciben cobertura social del Estado pero quisieran que las visitas al psiquiatra fueran más frecuentes y que se complementen con terapia psicológica. La información para familiares, pero, sobre todo, para la sociedad en general, también la apuntan como una cuenta pendiente porque creen que les ayudaría a sentirse más comprendidos.
Carmen Del Hoyo tiene 68 años y dos hijos con esquizofrenia. Uno de ellos se suicidó hace ocho años, a los 32. El otro está internado tras varios intentos. Habla con ternura y se mueve con paciencia. "Hace falta un seguimiento día a día, que cuando alguien padece una enfermedad mental sea tratado con dignidad y no como un apestado", explica lentamente.
La atención psicológica se reduce, según los propios pacientes, a una visita una o dos veces al mes. "Al enfermo mental se le ha de estar encima, al lado y debajo. Si es necesario que un psiquiatra vea a una persona cada semana, que lo haga", exige Del Hoyo con ceño fruncido y en tono casi de súplica.
Del Hoyo insiste en que para evitar suicidios, se necesita mucho amor: "Algunos me han dicho que mi hijo les da miedo, que les impresiona la mirada... ¿Qué tiene la mirada? No se dan cuenta de que reciben la mirada que dan. Hay que tratarlos con ternura. La escucha es importantísima en la enfermedad mental. La caricia fomenta caricias y la violencia fomenta violencia. Los perros muerden a las personas que tienen miedo".
Los profesionales consultados coinciden en que la muerte voluntaria es casi siempre consecuencia de una enfermedad mental que pudo permanecer inadvertida. Julián, quien lo ha padecido en carne propia, lo ilustra claramente: "Uno lleva el cuerpo algo que es como pólvora y de repente el estrés hace ¡Pam! Y se dispara la enfermedad".
Los profesionales y los familiares exigen mayor prevención. "Aproximadamente el 50% de los que concretan un suicidio lo habían intentado antes, y de cada 10 personas que terminan con su vida, tres o cuatro no son conocidas en el sistema sanitario", apunta Saiz.
La demanda común es el seguimiento intensivo del paciente con una atención multidisciplinar para que las cifras de suicidio se muevan hacia abajo.
Los países de la UE con índices más altos de suicidios son, según la Organización Mundial de la Salud, Lituania, con una tasa de 34,1 por 100.000 habitantes, Hungría, con 24,6 y Letonia, con 22,9, según datos de 2009. En cuanto a los países limítrofes, Portugal registra un promedio de 9,6, mientras que en Francia la tasa está en 16,3.
Cuando se observa el mapa del mundo elaborado por la OMS, se ve que hay una franja roja que va del este de Europa hasta Japón (zonas con proporción de suicidios de más de 13 por 100.000 habitantes, y otra morada (una tasa inferior a 6,5) que va prácticamente de México a Brasil. En Europa hay de todo. Proporciones muy altas como las ya comentadas, medias -España incluida- o muy bajas (Italia y Reino Unido están en la zona morada).
Piojos, ántrax y 'policías quemados'
Piojos, ántrax y 'policías quemados'
Interior reconoce por primera vez a los agentes el 'síndrome de burnout' como riesgo laboral
Público - Ó. LÓPEZ-FONSECA MADRID 16/06/2011 08:00
Los policías no sólo se arriesgan a sufrir un impacto de bala, recibir el golpe de un delincuente o accidentarse a bordo de un coche patrulla mientras trabajan. Entre los riesgos laborales a los que se enfrentan a diario los agentes, también se encuentran los piojos, infección por ántrax, salmonelosis e, incluso, la posibilidad de sufrir el síndrome de burnout o del funcionario quemado.
Así lo reconoce el Ministerio del Interior en el primer Manual de seguridad y salud para actividades genéricas del Cuerpo Nacional de Policía, que presentó recientemente a los sindicatos policiales y al que ha tenido acceso este diario.
El documento, de 26 folios, detalla todos los "riesgos laborales" a los que se enfrentan y señala medidas para evitarlos o, al menos, aminorar sus consecuencias. Así, sobre el síndrome de burnout, al que menciona tanto con su denominación inglesa como con la expresión "síndrome del desgaste profesional o del quemado", lo incluye entre los "riesgos asociados a factores psicosociales", junto al "estrés".
Para combatirlo, los autores del texto proponen que los policías reciban un entrenamiento específico para "controlar y manejar el estrés", y sugieren que se estudien "mejoras en la organización y distribución del trabajo". Fuentes del Sindicato Unificado de Policía (SUP) aseguraron a este diario que los representantes de Interior en la Comisión de Riesgos Laborales del Consejo de la Policía donde se estudió el manual pusieron en un primer momento reticencias a incluir el "síndrome del quemado". Un estudio sobre la incidencia de esta dolencia en la Policía, que tiene en marcha la Universidad de Granada, les hizo cambiar de opinión, añaden estas mismas fuentes.
Además del burnout, el documento enumera una larga relación de otros riesgos laborales a los que se ven sometidos los agentes. Así, entre los males "asociados a las dependencias policiales", sitúa las caídas "a distinto y al mismo nivel", los golpes, los accidentes eléctricos y los cortes. También dedica especial atención a los "asociados al uso de pantallas" y a la "fatiga postural".
Más amplia es la relación de riesgos de la "actividad policial". Sobre las armas de fuego, por ejemplo, alerta de las heridas de bala, la "inhalación de productos tóxicos" en galerías de tiro y la pérdida de audición por deflagraciones. En el caso de la conducción de vehículos, se remite a atropellos y accidentes de tráfico. Y en el cacheo de sospechosos, a posibles agresiones, cortes por objetos y riesgos de contagio de enfermedades.
En este sentido, el manual abre un capítulo para los "riesgos biológicos", donde sitúa enfermedades como hepatitis, VIH, tétanos, tuberculosis, enfermedades víricas o la inhalación del peligroso ántrax. Incluso reconoce el riesgo de los policías a sufrir sarna, piojos, salmonelosis, leptospirosis o "fiebre por mordedura de ratas".
También hay un apartado dedicado a riesgos químicos y otro al contacto con animales. Los primeros, señala el manual, pueden afectar sobre todo a los agentes destinados en los laboratorios de Policía Científica, a los técnicos en desactivación de explosivos, a los especialistas en lucha NRBQ (nuclear, radiológica, bacteriológica y química) y a las unidades de telefonía y radio. Los segundos, a los policías de las unidades caninas y de caballería, a los que la Dirección General de la Policía ya ha entregado fichas específicas y detalladas sobre sus riesgos laborales concretos.
Interior reconoce por primera vez a los agentes el 'síndrome de burnout' como riesgo laboral
Público - Ó. LÓPEZ-FONSECA MADRID 16/06/2011 08:00
Los policías no sólo se arriesgan a sufrir un impacto de bala, recibir el golpe de un delincuente o accidentarse a bordo de un coche patrulla mientras trabajan. Entre los riesgos laborales a los que se enfrentan a diario los agentes, también se encuentran los piojos, infección por ántrax, salmonelosis e, incluso, la posibilidad de sufrir el síndrome de burnout o del funcionario quemado.
Así lo reconoce el Ministerio del Interior en el primer Manual de seguridad y salud para actividades genéricas del Cuerpo Nacional de Policía, que presentó recientemente a los sindicatos policiales y al que ha tenido acceso este diario.
El documento, de 26 folios, detalla todos los "riesgos laborales" a los que se enfrentan y señala medidas para evitarlos o, al menos, aminorar sus consecuencias. Así, sobre el síndrome de burnout, al que menciona tanto con su denominación inglesa como con la expresión "síndrome del desgaste profesional o del quemado", lo incluye entre los "riesgos asociados a factores psicosociales", junto al "estrés".
Para combatirlo, los autores del texto proponen que los policías reciban un entrenamiento específico para "controlar y manejar el estrés", y sugieren que se estudien "mejoras en la organización y distribución del trabajo". Fuentes del Sindicato Unificado de Policía (SUP) aseguraron a este diario que los representantes de Interior en la Comisión de Riesgos Laborales del Consejo de la Policía donde se estudió el manual pusieron en un primer momento reticencias a incluir el "síndrome del quemado". Un estudio sobre la incidencia de esta dolencia en la Policía, que tiene en marcha la Universidad de Granada, les hizo cambiar de opinión, añaden estas mismas fuentes.
Además del burnout, el documento enumera una larga relación de otros riesgos laborales a los que se ven sometidos los agentes. Así, entre los males "asociados a las dependencias policiales", sitúa las caídas "a distinto y al mismo nivel", los golpes, los accidentes eléctricos y los cortes. También dedica especial atención a los "asociados al uso de pantallas" y a la "fatiga postural".
Más amplia es la relación de riesgos de la "actividad policial". Sobre las armas de fuego, por ejemplo, alerta de las heridas de bala, la "inhalación de productos tóxicos" en galerías de tiro y la pérdida de audición por deflagraciones. En el caso de la conducción de vehículos, se remite a atropellos y accidentes de tráfico. Y en el cacheo de sospechosos, a posibles agresiones, cortes por objetos y riesgos de contagio de enfermedades.
En este sentido, el manual abre un capítulo para los "riesgos biológicos", donde sitúa enfermedades como hepatitis, VIH, tétanos, tuberculosis, enfermedades víricas o la inhalación del peligroso ántrax. Incluso reconoce el riesgo de los policías a sufrir sarna, piojos, salmonelosis, leptospirosis o "fiebre por mordedura de ratas".
También hay un apartado dedicado a riesgos químicos y otro al contacto con animales. Los primeros, señala el manual, pueden afectar sobre todo a los agentes destinados en los laboratorios de Policía Científica, a los técnicos en desactivación de explosivos, a los especialistas en lucha NRBQ (nuclear, radiológica, bacteriológica y química) y a las unidades de telefonía y radio. Los segundos, a los policías de las unidades caninas y de caballería, a los que la Dirección General de la Policía ya ha entregado fichas específicas y detalladas sobre sus riesgos laborales concretos.
Los daños que no se ven
Los daños que no se ven
ElMundo - Silvia R. Taberné | Madrid
Actualizado sábado 11/06/2011 06:33 horas
Miedo, ansiedad, inseguridad y estrés agudo. Este es el cuadro sintomático por el que han pasado prácticamente la gran totalidad de los 500 afectados por el seísmo que se manifestaba la tarde del 11 de mayo en la localidad murciana de Lorca.
Un mes después de los terremotos que sesgaron la vida de nueve personas, produjeron 300 heridos y daños materiales que superaban los 700 millones de euros, todavía queda mucho por hacer. Mientras se apuntalan escuelas y hospitales o reconstruyen viviendas y negocios, también se trabaja para recuperar la estabilidad emocional de los afectados por el terremoto.
El pasado 27 de mayo terminaba el trabajo de los cerca de 40 psicólogos que desde el primer día del seísmo estuvieron con las víctimas en la llamada 'fase de emergencia'. Durante esos 16 días "el mayor problema que hemos tenido es que la sensación de miedo y pánico degeneraba en ocasiones en el contagio emocional de los afectados", comenta Mª Antonia Soto, coordinadora de la Dirección General de Seguridad Ciudadana y Emergencia.
La doctora Soto, psicóloga profesional, ya tiene experiencia en este tipo de casos, pues también estuvo trabajando en el seísmo de Mula (Murcia) de 1999. "Es normal en este tipo de víctimas que sufran una reexperimentación del terremoto, sobre todo, durante las horas en que se produjo; que estén en un estado de sobrealerta y que se alarmen ante cualquier mínimo estímulo, por ejemplo, ahora que se están derribando las casas más afectadas", explica a ELMUNDO.es.
"En menor medida estamos teniendo casos de personas con un fuerte sentimiento de culpa, ya que hay quien piensa que pudo hacer más para que tal o cual persona no resultase herida o fallecida o si no se hubiesen desplazado al barrio de La Viña, uno de los más afectados", añade esta psicóloga.
Ante todo esto, Mª Antonia Soto comenta la importancia de una primera intervención como medida preventiva: "Que la persona vuelva a sentirse segura es algo que depende de las propias características de los afectados, pero hay que ayudarles a expresar lo que sienten, que no se cierren y que vuelvan a sentirse seguros desde el primer momento, esto es muy importante". Ellos mismos lo han comprobado con una mini encuesta telefónica a 50 de los afectados que atendieron. "Salvo tres o cuatro personas, el resto nos dijeron que se encontraban mucho mejor. Ahora lo que les queda es dar continuidad a este primer trabajo".
La segunda fase
Una continuidad que coordina el psicólogo Carlos Giribert, responsable de la organización de Salud Mental de Murcia. "Estamos notando que ha ido aumentando progresivamente el número de personas que piden tratamiento psicológico", asegura Giribert. Para atender esta demanda, a partir de este lunes los tres centros de Atención Primaria de Lorca contarán con un psicólogo clínico para que sea más cómoda la atención a aquellos pacientes más leves.
"La mayoría de los casos que nos llegan presentan ansiedad y estrés postraumático. Los menos graves se podrán atender en el propio centro de atención primaria, por lo que hay que entrenar a los médicos de cabecera para que diferencien entre pacientes más o menos graves. Esto es mejor para el afectado y también evitamos que se colapsen los centros de Salud Mental", explica este psicólogo.
Aunque por la experiencia de todos estos doctores se espera que en tres o cuatro sesiones los afectados menos graves dejen de necesitar la ayuda de estos especialistas, Giribert no se plantea un tiempo máximo para dar ayuda: "En un principio se trabajará con esta asistencia especial seis meses, pero no se descarta que se amplie. El mayor problema al que nos enfrentamos ahora viene a partir de septiembre. Muchas gente se marchó de Lorca aprovechando que ya estábamos en verano y con las vacaciones encima. Cuando tengan que volver a su vida normal si no cuentan con una situación socio-económica buena y además tienen que apuntalarte la casa o han perdido el negocio, evidentemente la situación psicológica empeora y aparecen los cuadros depresivos, que se pueden agravar en las fechas navideñas", advierte.
En cuanto a la población más afectada, ambos especialistas no se atreven a señalar a un sector determinado, pero reconocen que entre todo el trabajo que falta por hacer, los menores y ancianos parten con desventaja: "Depende de la persona, hay gente que ha perdido su casa y, sin embargo, se muestra más optimista que aquellos que no tienen desperfectos, pero sí mucho miedo", explica la doctora Soto. "Por su parte, los niños que no pueden expresar o no entienden lo que ha pasado se convierten en una población de riesgo a los que ya se les está atendiendo a través de equipos psicopedagógicos", comenta Giribert, que añade: "Un problema serio se nos plantea con los más adultos, que no están acostumbrados a pedir ayuda psicológica, por lo que hay que buscarlos... Definitivamente, todavía nos queda mucho que hacer".
ElMundo - Silvia R. Taberné | Madrid
Actualizado sábado 11/06/2011 06:33 horas
Miedo, ansiedad, inseguridad y estrés agudo. Este es el cuadro sintomático por el que han pasado prácticamente la gran totalidad de los 500 afectados por el seísmo que se manifestaba la tarde del 11 de mayo en la localidad murciana de Lorca.
Un mes después de los terremotos que sesgaron la vida de nueve personas, produjeron 300 heridos y daños materiales que superaban los 700 millones de euros, todavía queda mucho por hacer. Mientras se apuntalan escuelas y hospitales o reconstruyen viviendas y negocios, también se trabaja para recuperar la estabilidad emocional de los afectados por el terremoto.
El pasado 27 de mayo terminaba el trabajo de los cerca de 40 psicólogos que desde el primer día del seísmo estuvieron con las víctimas en la llamada 'fase de emergencia'. Durante esos 16 días "el mayor problema que hemos tenido es que la sensación de miedo y pánico degeneraba en ocasiones en el contagio emocional de los afectados", comenta Mª Antonia Soto, coordinadora de la Dirección General de Seguridad Ciudadana y Emergencia.
La doctora Soto, psicóloga profesional, ya tiene experiencia en este tipo de casos, pues también estuvo trabajando en el seísmo de Mula (Murcia) de 1999. "Es normal en este tipo de víctimas que sufran una reexperimentación del terremoto, sobre todo, durante las horas en que se produjo; que estén en un estado de sobrealerta y que se alarmen ante cualquier mínimo estímulo, por ejemplo, ahora que se están derribando las casas más afectadas", explica a ELMUNDO.es.
"En menor medida estamos teniendo casos de personas con un fuerte sentimiento de culpa, ya que hay quien piensa que pudo hacer más para que tal o cual persona no resultase herida o fallecida o si no se hubiesen desplazado al barrio de La Viña, uno de los más afectados", añade esta psicóloga.
Ante todo esto, Mª Antonia Soto comenta la importancia de una primera intervención como medida preventiva: "Que la persona vuelva a sentirse segura es algo que depende de las propias características de los afectados, pero hay que ayudarles a expresar lo que sienten, que no se cierren y que vuelvan a sentirse seguros desde el primer momento, esto es muy importante". Ellos mismos lo han comprobado con una mini encuesta telefónica a 50 de los afectados que atendieron. "Salvo tres o cuatro personas, el resto nos dijeron que se encontraban mucho mejor. Ahora lo que les queda es dar continuidad a este primer trabajo".
La segunda fase
Una continuidad que coordina el psicólogo Carlos Giribert, responsable de la organización de Salud Mental de Murcia. "Estamos notando que ha ido aumentando progresivamente el número de personas que piden tratamiento psicológico", asegura Giribert. Para atender esta demanda, a partir de este lunes los tres centros de Atención Primaria de Lorca contarán con un psicólogo clínico para que sea más cómoda la atención a aquellos pacientes más leves.
"La mayoría de los casos que nos llegan presentan ansiedad y estrés postraumático. Los menos graves se podrán atender en el propio centro de atención primaria, por lo que hay que entrenar a los médicos de cabecera para que diferencien entre pacientes más o menos graves. Esto es mejor para el afectado y también evitamos que se colapsen los centros de Salud Mental", explica este psicólogo.
Aunque por la experiencia de todos estos doctores se espera que en tres o cuatro sesiones los afectados menos graves dejen de necesitar la ayuda de estos especialistas, Giribert no se plantea un tiempo máximo para dar ayuda: "En un principio se trabajará con esta asistencia especial seis meses, pero no se descarta que se amplie. El mayor problema al que nos enfrentamos ahora viene a partir de septiembre. Muchas gente se marchó de Lorca aprovechando que ya estábamos en verano y con las vacaciones encima. Cuando tengan que volver a su vida normal si no cuentan con una situación socio-económica buena y además tienen que apuntalarte la casa o han perdido el negocio, evidentemente la situación psicológica empeora y aparecen los cuadros depresivos, que se pueden agravar en las fechas navideñas", advierte.
En cuanto a la población más afectada, ambos especialistas no se atreven a señalar a un sector determinado, pero reconocen que entre todo el trabajo que falta por hacer, los menores y ancianos parten con desventaja: "Depende de la persona, hay gente que ha perdido su casa y, sin embargo, se muestra más optimista que aquellos que no tienen desperfectos, pero sí mucho miedo", explica la doctora Soto. "Por su parte, los niños que no pueden expresar o no entienden lo que ha pasado se convierten en una población de riesgo a los que ya se les está atendiendo a través de equipos psicopedagógicos", comenta Giribert, que añade: "Un problema serio se nos plantea con los más adultos, que no están acostumbrados a pedir ayuda psicológica, por lo que hay que buscarlos... Definitivamente, todavía nos queda mucho que hacer".
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"Es aconsejable que las facultades de periodismo y diseño enseñen psicología cognitiva"
Noticia en ElPaís
Stephen M. Kosslyn: "Es aconsejable que las facultades de periodismo y diseño enseñen psicología cognitiva"
Por: Alberto Cairo
Stephen M. Kosslyn es un maestro de maestros. A pesar de que durante nuestra conversación telefónica no le pregunto por sus estudiantes, ni siquiera por los más famosos (la actriz Natalie Portman fue asistente en su laboratorio de neuropsicología en Harvard), no evita mencionar a algunos, como Steven Pinker, (Cómo funciona la mente), de quien Eduard Punset dijo que debería ser candidato al premio Nobel.
Kosslyn habla de sus alumnos con cierto pudor y frases lentas, meditadas; en tono parecido, explica por qué los periodistas debemos preocuparnos por cómo el cerebro de cada lector se enfrenta a textos, gráficos y fotografías, partiendo del aprendizaje de ciertos rudimentos de psicología cognitiva, la disciplina que estudia la interrelación entre percepción, memoria y conocimiento.
El curriculum de Kosslyn ocupa varias páginas, así que limitémonos a sus credenciales más notables: director del Centro de estudios avanzados en ciencias del comportamiento de la Universidad de Stanford desde enero de este año; fue profesor emérito en Harvard, jefe del departamento de psicología de la misma institución y, entre 2008 y 2010, decano de su área de Ciencias Sociales. Neurocientífico especializado en percepción e imágenes mentales (mental imagery), Kosslyn ha escrito varios libros sobre comunicación visual, además de numerosos artículos académicos, disponibles aquí y aquí.
Kosslyn2 Alberto Cairo - Sus libros de divulgación, como Graph Design for the Eye and Mind ("Diseño de gráficos para el ojo y la mente"), se ocupan de la aplicación de la psicología cognitiva a la comunicación. ¿Por qué se interesó por este asunto?
Stephen M. Kosslyn - Hace años, cuando Steven Pinker era estudiante de doctorado en Harvard, una empresa llamada Consulting Statisticians Inc. se puso en contacto conmigo. Una agencia gubernamental les había pedido que hiciesen algunos estudios sobre por qué los gráficos estadísticos funcionan tan bien para comunicar ciertos tipos de información. Steve y yo pasamos tres años investigando, aunque nunca llegamos a publicar los resultados en un único volumen. Todos mis libros de tono menos académico y orientación más práctica tienen su origen en esa época.
AC - ¿Los que tratan de PowerPoint también?
SK- Sí. De hecho, están basados en los mismos principios y reglas que los que hablan de gráficos. Cuando era director del departamento de psicología de Harvard, una de mis obligaciones era ir a numerosas conferencias de profesores visitantes, candidatos a empleos en la universidad, etc. Un día, comencé a notar que las proyecciones usadas en aquellos actos no respetaban lo que conocemos sobre cómo funciona la mente.
Recuerdo un caso que me llamó especialmente la atención. Se trataba de una clase magistral impartida por un psicólogo. Comenzó a mostrar imágenes del Sistema Solar: fondos negros cargados de estrellas, planetas de colores muy claros, etc. El problema era que sobre dichos planetas había colocado textos diminutos de color blanco y escritos con fuentes de trazos muy finos. Eso hacía que fuesen no sólo muy difíciles de ver, sino también de leer. Fue una revelación. Me dije: "esto es increíble; puedo identificar un buen montón de problemas muy básicos; estas diapositivas ignoran lo que conocemos sobre la importancia del contraste, por ejemplo. ¿Por qué?" Así que comencé a tomar notas.
Kosslyn3 AC - Todo su trabajo de divulgación es producto de ese "instante eureka"...
SK- Oh, no, no fue sólo aquella conferencia. Después de ella, comencé a prestar atención no sólo al contenido de otras charlas, sino también a la forma en la que se utilizaban apoyos visuales. Todas, incluso las de expertos en percepción, tenían fallos graves.
Eso fue lo que me llevó a escribir Clear and to the Point, mi libro sobre principios de psicología aplicados a PowerPoint. Lo menciono porque algunas de las reseñas señalaron que lo que digo es bastante obvio: sé claro y directo, no intentes colocar demasiada información en cada diapositiva, organiza jerárquicamente los elementos en la página, usa correctamente el contraste... Pero, a juzgar por lo que me veía obligado a sufrir cada día, los consejos que di eran necesarios. Toda persona que tenga que enfrentarse a una audiencia debe familiarizarse con cómo funcionan la percepción, la memoria y los mecanismos del razonamiento. Mi objetivo siempre ha sido ayudar en ese proceso.
AC - ¿Tiene sentido entonces incluir asignaturas de psicología cognitiva en las facultades de periodismo y en las escuelas de diseño gráfico? Le advierto de que debo de estar saltándome varias reglas éticas con esta pregunta porque tengo un interés personal en ella; es una de mis propuestas para el futuro de la enseñanza de esas profesiones...
SK- No tengo la menor duda. Es aconsejable por varios motivos. El primero es que los periodistas se dirigen siempre a audiencias compuestas de seres humanos. Otra obviedad, ¿no es cierto? No tanto. La percepción, el procesamiento de información procedente de los sentidos, la comprensión y la memoria tienen muchas limitaciones y peculiaridades. Entenderlas en profundidad es un requisito para ser buen comunicador, para presentar gráficos con eficacia. Ser capaz de prever cómo tu audiencia va a procesar unos contenidos ayuda a no ser presa de las debilidades de la mente y a aprovechar al mismo tiempo sus capacidades innatas.
Esto se aplica no sólo a los gráficos, sino también al texto, a la forma de escribir noticias y reportajes. No hay diferencia alguna entre ambos en el sentido de que aprender cómo los ojos y el cerebro funcionan es una ventaja para cualquier profesional. La única forma de adquirir este conocimiento es a través de una sólida educación.
AC - ¿Por qué los errores a la hora de escribir, crear gráficos y diseñar presentaciones en PowerPoint son tan comunes, incluso entre aquellos que mejor conocen los entresijos de la mente?
SK- Porque existe una disociación entre nuestras intuiciones y nuestro conocimiento. En nuestro día a día, es común que nos dejemos guiar por intuiciones y que no siempre apliquemos lo que sabemos. El proceso creativo es casi automático, en él tienen más peso los prejuicios y las convenciones –que adquirimos a lo largo de la vida– que la razón. Es algo natural: si muchas de nuestras actividades cotidianas no fuesen automáticas e inconscientes, no seríamos capaces de sobrevivir.
Aplicar conocimientos al trabajo creativo requiere un gran esfuerzo, y dudo que podamos hacerlo mientras trabajamos en un texto o un gráfico. Por eso, en cualquier proyecto debe haber dos fases: la creativa, rápida, intuitiva, automática, en la que uno genera el producto, y la crítica, en la que nos paramos, editamos, filtramos los contenidos y la forma de presentarlos. Esto dobla la cantidad de energía que necesitaremos invertir, y no todo el mundo está dispuesto a hacerlo porque confían demasiado en sus intuiciones. Creen, erróneamente, haber internalizado sus conocimientos hasta el punto de que estos se han vuelto automáticos.
AC - La visualización de información es un área en constante crecimiento. Segun la definición más habitual en sus textos fundacionales, se trata de una disciplina que tiene como objetivo crear presentaciones gráficas interactivas que "amplían la cognición", las capacidades perceptivas y de comprensión. ¿Se trata de una metáfora o es cierto que, en cierto sentido, cuando usamos una visualización o leemos un gráfico, estos se convierten en extensiones de nuestra mente, de la misma forma en que un disco duro y un libro son extensiones de nuestra memoria?
SK- Para responder a esta pregunta es necesario que hagamos una distinción entre gráficos figurativos (depictive graphics) y gráficos simbólicos (symbolic graphics). Un gráfico figurativo es aquel que tiene una semejanza con lo que representa, como el plano de un apartamento, la explicación de cómo funciona un aparato, el mapa de una región, etc. En un gráfico simbólico, por el contrario, la relación con el fenómeno representado es formal: piense en los gráficos estadísticos.
Pues bien, la forma de leer e interpretar esos dos tipos de gráfico depende de cada persona. La lectura de los primeros es sencilla pero, para entender los segundos, uno debe aprender ciertas convenciones: que existen ejes X e Y, que la altura de las barras es proporcional a las cantidades que codifican, etc. Hoy en día, los gráficos estadísticos son ubicuos, por lo que pensamos que su lectura es natural, pero no lo es.
Maria Kozhevnikov, una científica de origen ruso, ha estudiado este problema. En varios artículos, ha mostrado que no todo el mundo entiende gráficos estadísticos con facilidad. Todo depende de los patrones de activación de ciertas regiones cerebrales, que varían dependiendo del individuo. En uno de sus estudios, Maria demostró que artistas, arquitectos y científicos interpretan gráficos de formas diferentes. Lo mismo sucede con los lectores comunes.
Por ejemplo, existe un grupo de personas para cuyos cerebros los gráficos, aunque sean simbólicos, representan objetos reales. Leen gráficos abstractos como si fuesen representaciones pictóricas de fenómenos reales, físicos, y acaban sumidos en la confusión.
AC - ¿Los gráficos estadísticos, simbólicos, son como la lengua escrita? ¿Antes de ser capaces de leerlos es necesario aprender su vocabulario, su gramática, su sintaxis? Eso es lo que sugieren libros como Reading in the Brain, del neurocientífico francés Stanislas Dehaene, que relacionan nuestra capacidad de lectura con la habilidad innata de extraer patrones visuales de lo que nos rodea...
SC- Exacto. Una buena analogía.
AC - ¿Durante la interpretación de gráficos simbólicos y estadísticos usamos las mismas áreas cerebrales en las que reside la capacidad de lectura de textos?
SC- Excelente pregunta. No creo que nadie se la haya hecho hasta hoy. Puede ser una interesante línea de investigación.
AC - En sus libros define ocho principios para la correcta presentación visual de contenidos, agrupados en tres categorías. La primera de ellas es "conozca a su audiencia"...
SC- Sí. En esa categoría entran los dos principios más importantes, de los que depende el resto. El primero de ellos es el principio de "relevancia", que quiere decir que un gráfico debe contener sólo la cantidad de información necesaria para defender un argumento o contar una historia, ni más, ni menos. En realidad, el principio es aplicable tanto a gráficos como a textos: antes de comenzar a trabajar, uno debe plantearse qué es lo que quiere decir.
El segundo, el principio de "conocimiento apropiado", establece que debemos usar códigos que nuestra audiencia entienda de antemano. Es aceptable utilizar gráficos innovadores, pero siempre teniendo cuidado de incluir pistas y explicaciones para que el lector no se pierda. Ocurre algo parecido con el texto: no escribimos de la misma manera para audiencias especializadas que para un público amplio.
AC - Sin embargo, no todos los gráficos que vemos en los medios hoy en día tienen un mensaje concreto. Algunos de ellos (y estoy pensando en uno de The New York Times, con los principales datos del Censo), no plantean preguntas y luego las responden para los lectores, sino que cada lector tiene la libertad de navegarlos, interactuar con ellos, etc. De alguna forma, el usuario se transforma en editor. ¿Respetan este tipo de gráficos los principios de "relevancia" y de "conocimiento apropiado"?
SC- Todo depende de los objetivos. Esas herramientas son bases de datos, no gráficos propiamente dichos. Pero, incluso en ellos, el diseñador toma decisiones sobre lo que incluir y lo que no, y sobre cómo hacerlo. Así que ambos principios son aplicables: el diseñador debe tener una idea del tipo de cuestiones que los usuarios van a desear responder, y elegir los datos y programar la interfaz conforme a ellas. De todas maneras, intuyo que esos gráficos son tan abrumadores que la mayor parte de los lectores no les presta atención.
Kosslyn4 AC - Uno de sus intereses es la forma en que el cerebro genera y manipula imágenes mentales. Sin embargo, psicólogos y filósofos como Zenon Pylyshyn y Jerry Fodor rechazan la idea de que tengamos imágenes en la mente y defienden que nuestro pensamiento es totalmente proposicional, verbal, que razonamos usando solo palabras. ¿Por qué esta noción es tan polémica, cuando la experiencia de "ver" imágenes en la mente es común? ¿Tiene que ver con el rechazo de tantos académicos y pensadores por lo visual en general, en favor de lo textual ?
SC- Los motivos para negar que muchos seres humanos experimentan ciertos patrones de activación neuronal como imágenes y que usan esas imágenes como herramientas para razonar son abundantes. Algunos de ellos tienen raíces históricas, que se remontan a John Locke y los empiristas.
Otros son más recientes. Hay quien piensa que las imágenes son una forma menos sofisticada de representación que el lenguaje. Basan esa idea equivocada en que los niños aprenden primero a dibujar y, más tarde, a escribir, así que deducen que manipulamos imágenes solo antes de conocer la forma "correcta" de razonar y comunicarnos, el lenguaje hablado y escrito. Es absurdo, por supuesto.
Alberto Cairo (Twitter: @albertocairo) es director de infografía y multimedia de la revista Época (Editora Globo, Brasil)
Stephen M. Kosslyn: "Es aconsejable que las facultades de periodismo y diseño enseñen psicología cognitiva"
Por: Alberto Cairo
Stephen M. Kosslyn es un maestro de maestros. A pesar de que durante nuestra conversación telefónica no le pregunto por sus estudiantes, ni siquiera por los más famosos (la actriz Natalie Portman fue asistente en su laboratorio de neuropsicología en Harvard), no evita mencionar a algunos, como Steven Pinker, (Cómo funciona la mente), de quien Eduard Punset dijo que debería ser candidato al premio Nobel.
Kosslyn habla de sus alumnos con cierto pudor y frases lentas, meditadas; en tono parecido, explica por qué los periodistas debemos preocuparnos por cómo el cerebro de cada lector se enfrenta a textos, gráficos y fotografías, partiendo del aprendizaje de ciertos rudimentos de psicología cognitiva, la disciplina que estudia la interrelación entre percepción, memoria y conocimiento.
El curriculum de Kosslyn ocupa varias páginas, así que limitémonos a sus credenciales más notables: director del Centro de estudios avanzados en ciencias del comportamiento de la Universidad de Stanford desde enero de este año; fue profesor emérito en Harvard, jefe del departamento de psicología de la misma institución y, entre 2008 y 2010, decano de su área de Ciencias Sociales. Neurocientífico especializado en percepción e imágenes mentales (mental imagery), Kosslyn ha escrito varios libros sobre comunicación visual, además de numerosos artículos académicos, disponibles aquí y aquí.
Kosslyn2 Alberto Cairo - Sus libros de divulgación, como Graph Design for the Eye and Mind ("Diseño de gráficos para el ojo y la mente"), se ocupan de la aplicación de la psicología cognitiva a la comunicación. ¿Por qué se interesó por este asunto?
Stephen M. Kosslyn - Hace años, cuando Steven Pinker era estudiante de doctorado en Harvard, una empresa llamada Consulting Statisticians Inc. se puso en contacto conmigo. Una agencia gubernamental les había pedido que hiciesen algunos estudios sobre por qué los gráficos estadísticos funcionan tan bien para comunicar ciertos tipos de información. Steve y yo pasamos tres años investigando, aunque nunca llegamos a publicar los resultados en un único volumen. Todos mis libros de tono menos académico y orientación más práctica tienen su origen en esa época.
AC - ¿Los que tratan de PowerPoint también?
SK- Sí. De hecho, están basados en los mismos principios y reglas que los que hablan de gráficos. Cuando era director del departamento de psicología de Harvard, una de mis obligaciones era ir a numerosas conferencias de profesores visitantes, candidatos a empleos en la universidad, etc. Un día, comencé a notar que las proyecciones usadas en aquellos actos no respetaban lo que conocemos sobre cómo funciona la mente.
Recuerdo un caso que me llamó especialmente la atención. Se trataba de una clase magistral impartida por un psicólogo. Comenzó a mostrar imágenes del Sistema Solar: fondos negros cargados de estrellas, planetas de colores muy claros, etc. El problema era que sobre dichos planetas había colocado textos diminutos de color blanco y escritos con fuentes de trazos muy finos. Eso hacía que fuesen no sólo muy difíciles de ver, sino también de leer. Fue una revelación. Me dije: "esto es increíble; puedo identificar un buen montón de problemas muy básicos; estas diapositivas ignoran lo que conocemos sobre la importancia del contraste, por ejemplo. ¿Por qué?" Así que comencé a tomar notas.
Kosslyn3 AC - Todo su trabajo de divulgación es producto de ese "instante eureka"...
SK- Oh, no, no fue sólo aquella conferencia. Después de ella, comencé a prestar atención no sólo al contenido de otras charlas, sino también a la forma en la que se utilizaban apoyos visuales. Todas, incluso las de expertos en percepción, tenían fallos graves.
Eso fue lo que me llevó a escribir Clear and to the Point, mi libro sobre principios de psicología aplicados a PowerPoint. Lo menciono porque algunas de las reseñas señalaron que lo que digo es bastante obvio: sé claro y directo, no intentes colocar demasiada información en cada diapositiva, organiza jerárquicamente los elementos en la página, usa correctamente el contraste... Pero, a juzgar por lo que me veía obligado a sufrir cada día, los consejos que di eran necesarios. Toda persona que tenga que enfrentarse a una audiencia debe familiarizarse con cómo funcionan la percepción, la memoria y los mecanismos del razonamiento. Mi objetivo siempre ha sido ayudar en ese proceso.
AC - ¿Tiene sentido entonces incluir asignaturas de psicología cognitiva en las facultades de periodismo y en las escuelas de diseño gráfico? Le advierto de que debo de estar saltándome varias reglas éticas con esta pregunta porque tengo un interés personal en ella; es una de mis propuestas para el futuro de la enseñanza de esas profesiones...
SK- No tengo la menor duda. Es aconsejable por varios motivos. El primero es que los periodistas se dirigen siempre a audiencias compuestas de seres humanos. Otra obviedad, ¿no es cierto? No tanto. La percepción, el procesamiento de información procedente de los sentidos, la comprensión y la memoria tienen muchas limitaciones y peculiaridades. Entenderlas en profundidad es un requisito para ser buen comunicador, para presentar gráficos con eficacia. Ser capaz de prever cómo tu audiencia va a procesar unos contenidos ayuda a no ser presa de las debilidades de la mente y a aprovechar al mismo tiempo sus capacidades innatas.
Esto se aplica no sólo a los gráficos, sino también al texto, a la forma de escribir noticias y reportajes. No hay diferencia alguna entre ambos en el sentido de que aprender cómo los ojos y el cerebro funcionan es una ventaja para cualquier profesional. La única forma de adquirir este conocimiento es a través de una sólida educación.
AC - ¿Por qué los errores a la hora de escribir, crear gráficos y diseñar presentaciones en PowerPoint son tan comunes, incluso entre aquellos que mejor conocen los entresijos de la mente?
SK- Porque existe una disociación entre nuestras intuiciones y nuestro conocimiento. En nuestro día a día, es común que nos dejemos guiar por intuiciones y que no siempre apliquemos lo que sabemos. El proceso creativo es casi automático, en él tienen más peso los prejuicios y las convenciones –que adquirimos a lo largo de la vida– que la razón. Es algo natural: si muchas de nuestras actividades cotidianas no fuesen automáticas e inconscientes, no seríamos capaces de sobrevivir.
Aplicar conocimientos al trabajo creativo requiere un gran esfuerzo, y dudo que podamos hacerlo mientras trabajamos en un texto o un gráfico. Por eso, en cualquier proyecto debe haber dos fases: la creativa, rápida, intuitiva, automática, en la que uno genera el producto, y la crítica, en la que nos paramos, editamos, filtramos los contenidos y la forma de presentarlos. Esto dobla la cantidad de energía que necesitaremos invertir, y no todo el mundo está dispuesto a hacerlo porque confían demasiado en sus intuiciones. Creen, erróneamente, haber internalizado sus conocimientos hasta el punto de que estos se han vuelto automáticos.
AC - La visualización de información es un área en constante crecimiento. Segun la definición más habitual en sus textos fundacionales, se trata de una disciplina que tiene como objetivo crear presentaciones gráficas interactivas que "amplían la cognición", las capacidades perceptivas y de comprensión. ¿Se trata de una metáfora o es cierto que, en cierto sentido, cuando usamos una visualización o leemos un gráfico, estos se convierten en extensiones de nuestra mente, de la misma forma en que un disco duro y un libro son extensiones de nuestra memoria?
SK- Para responder a esta pregunta es necesario que hagamos una distinción entre gráficos figurativos (depictive graphics) y gráficos simbólicos (symbolic graphics). Un gráfico figurativo es aquel que tiene una semejanza con lo que representa, como el plano de un apartamento, la explicación de cómo funciona un aparato, el mapa de una región, etc. En un gráfico simbólico, por el contrario, la relación con el fenómeno representado es formal: piense en los gráficos estadísticos.
Pues bien, la forma de leer e interpretar esos dos tipos de gráfico depende de cada persona. La lectura de los primeros es sencilla pero, para entender los segundos, uno debe aprender ciertas convenciones: que existen ejes X e Y, que la altura de las barras es proporcional a las cantidades que codifican, etc. Hoy en día, los gráficos estadísticos son ubicuos, por lo que pensamos que su lectura es natural, pero no lo es.
Maria Kozhevnikov, una científica de origen ruso, ha estudiado este problema. En varios artículos, ha mostrado que no todo el mundo entiende gráficos estadísticos con facilidad. Todo depende de los patrones de activación de ciertas regiones cerebrales, que varían dependiendo del individuo. En uno de sus estudios, Maria demostró que artistas, arquitectos y científicos interpretan gráficos de formas diferentes. Lo mismo sucede con los lectores comunes.
Por ejemplo, existe un grupo de personas para cuyos cerebros los gráficos, aunque sean simbólicos, representan objetos reales. Leen gráficos abstractos como si fuesen representaciones pictóricas de fenómenos reales, físicos, y acaban sumidos en la confusión.
AC - ¿Los gráficos estadísticos, simbólicos, son como la lengua escrita? ¿Antes de ser capaces de leerlos es necesario aprender su vocabulario, su gramática, su sintaxis? Eso es lo que sugieren libros como Reading in the Brain, del neurocientífico francés Stanislas Dehaene, que relacionan nuestra capacidad de lectura con la habilidad innata de extraer patrones visuales de lo que nos rodea...
SC- Exacto. Una buena analogía.
AC - ¿Durante la interpretación de gráficos simbólicos y estadísticos usamos las mismas áreas cerebrales en las que reside la capacidad de lectura de textos?
SC- Excelente pregunta. No creo que nadie se la haya hecho hasta hoy. Puede ser una interesante línea de investigación.
AC - En sus libros define ocho principios para la correcta presentación visual de contenidos, agrupados en tres categorías. La primera de ellas es "conozca a su audiencia"...
SC- Sí. En esa categoría entran los dos principios más importantes, de los que depende el resto. El primero de ellos es el principio de "relevancia", que quiere decir que un gráfico debe contener sólo la cantidad de información necesaria para defender un argumento o contar una historia, ni más, ni menos. En realidad, el principio es aplicable tanto a gráficos como a textos: antes de comenzar a trabajar, uno debe plantearse qué es lo que quiere decir.
El segundo, el principio de "conocimiento apropiado", establece que debemos usar códigos que nuestra audiencia entienda de antemano. Es aceptable utilizar gráficos innovadores, pero siempre teniendo cuidado de incluir pistas y explicaciones para que el lector no se pierda. Ocurre algo parecido con el texto: no escribimos de la misma manera para audiencias especializadas que para un público amplio.
AC - Sin embargo, no todos los gráficos que vemos en los medios hoy en día tienen un mensaje concreto. Algunos de ellos (y estoy pensando en uno de The New York Times, con los principales datos del Censo), no plantean preguntas y luego las responden para los lectores, sino que cada lector tiene la libertad de navegarlos, interactuar con ellos, etc. De alguna forma, el usuario se transforma en editor. ¿Respetan este tipo de gráficos los principios de "relevancia" y de "conocimiento apropiado"?
SC- Todo depende de los objetivos. Esas herramientas son bases de datos, no gráficos propiamente dichos. Pero, incluso en ellos, el diseñador toma decisiones sobre lo que incluir y lo que no, y sobre cómo hacerlo. Así que ambos principios son aplicables: el diseñador debe tener una idea del tipo de cuestiones que los usuarios van a desear responder, y elegir los datos y programar la interfaz conforme a ellas. De todas maneras, intuyo que esos gráficos son tan abrumadores que la mayor parte de los lectores no les presta atención.
Kosslyn4 AC - Uno de sus intereses es la forma en que el cerebro genera y manipula imágenes mentales. Sin embargo, psicólogos y filósofos como Zenon Pylyshyn y Jerry Fodor rechazan la idea de que tengamos imágenes en la mente y defienden que nuestro pensamiento es totalmente proposicional, verbal, que razonamos usando solo palabras. ¿Por qué esta noción es tan polémica, cuando la experiencia de "ver" imágenes en la mente es común? ¿Tiene que ver con el rechazo de tantos académicos y pensadores por lo visual en general, en favor de lo textual ?
SC- Los motivos para negar que muchos seres humanos experimentan ciertos patrones de activación neuronal como imágenes y que usan esas imágenes como herramientas para razonar son abundantes. Algunos de ellos tienen raíces históricas, que se remontan a John Locke y los empiristas.
Otros son más recientes. Hay quien piensa que las imágenes son una forma menos sofisticada de representación que el lenguaje. Basan esa idea equivocada en que los niños aprenden primero a dibujar y, más tarde, a escribir, así que deducen que manipulamos imágenes solo antes de conocer la forma "correcta" de razonar y comunicarnos, el lenguaje hablado y escrito. Es absurdo, por supuesto.
Alberto Cairo (Twitter: @albertocairo) es director de infografía y multimedia de la revista Época (Editora Globo, Brasil)
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La ley de muerte digna consagra el derecho a morir en una habitación individual
La ley de muerte digna consagra el derecho a morir en una habitación individual
El Consejo de Ministros aprueba la norma, que permite el uso de sedaciones terminales y renunciar a un tratamiento médico.- La ministra de Sanidad dice que supone "el paso de un modelo asistencial a otro de derechos y garantías"
El País - EMILIO DE BENITO - Madrid - 13/05/2011
El Consejo de Ministros ha aprobado hoy el anteproyecto de ley de Cuidados Paliativos y Muerte Digna, una norma que pretende aclarar los derechos de los pacientes en situación terminal y las obligaciones del personal sanitario que los atiende. La ley consagra los derechos a renunciar a un tratamiento médico y al uso de sedaciones terminales aun a costa de acortar la agonía y acelerar la muerte. El texto también reconoce el derecho del paciente a que, en la etapa final de su vida, se preserve su intimidad y la de su familia, a que esté acompañado y a que se le permita recibir el auxilio espiritual que solicite conforme a sus creencias. La ley establece que, al menos en la fase de agonía, el enfermo podrá pasarla en una habitación individual.
Hasta ahora, la mayor parte de estos derechos estaban recogidos en la ley de autonomía del paciente de 2002, pero casos como el de Inmaculada Echevarría, que tuvo que esperar seis meses para que la desconectaran del respirador que la mantenía con vida, han aconsejado elaborar otra ley más concreta.
La ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, ha señalado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el Gobierno "ha querido dar un paso más y pasar de un modelo asistencial a un sistema de derechos y garantías". La ministra ha dicho que se trata de una norma "muy demandada" por asociaciónes sanitarias y de pacientes, y por los ciudadanos, consensuada con expertos, asociaciones de pacientes y profesionales sanitarios, y ha confiado en que ese consenso rija también su tramitación parlamentaria.
La Ley de Cuidados Paliativos y Muerte Digna no regula la eutanasia ni la ayuda necesaria al suicidio, que siguen estando penalizados. A pesar de que el PSOE había incluido en su programa electoral de 2004 la creación de una comisión parlamentaria para estudiar la eutanasia, el debate no se ha abierto ni se incluyó el tema en el plan para su mandato de la legislatura que termina el año que viene. En este sentido, Pajín ha destacado que la ley "no despenaliza ni la eutanasia ni el suicidio asistido. Lo que hace es asegurar que la intervención sobre el paciente evite el ensañamiento terapéutico y el sufrimiento innecesario".
La norma, básicamente, pone negro sobre blanco lo que en el ámbito de la atención al final de la vida se considera una buena práctica médica: tratar hasta que no hay esperanza y aliviar el sufrimiento a partir de ese momento. Asimismo, se insiste en el derecho a la atención domiciliaria y en que también los menores deben ser atendidos.
Respecto a los profesionales, no se contempla ningún tipo de objeción, ya que las prácticas reguladas están consideradas como parte del correcto proceder y son derechos indisputables del paciente. Una encuesta de finales de 2010 recogía que el 97,3% de los responsables de colegios profesionales estaba de acuerdo en aplicar tratamientos para eliminar el dolor aunque estos acorten la vida del paciente.
Tras el visto bueno del Ejecutivo, el texto se remitirá al Consejo de Estado y resto de órganos consultivos, y se presentará a las comunidades autónomas en el marco del Consejo Interterritorial. Tras esto, ya en el mes de junio, se llevará nuevamente al Consejo de Ministros para que apruebe el proyecto de ley y pueda iniciarse la tramitación parlamentaria en el Congreso de los Diputados. Según las previsiones de Sanidad, el objetivo es que la ley, que entrará en vigor un mes después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), pueda aprobarse antes de que acabe el año, teniendo en cuenta que la tramitación parlamentaria suele demorarse entre cuatro y seis meses.
Tras los pasos de Andalucía
Andalucía ha sido la primera comunidad autónoma en regular el derecho a una muerte digna. "Una vida digna requiere una muerte digna", establece el preámbulo del texto de la norma autonómica, que el Parlamento andaluz aprobó por unanimidad el 17 de marzo de 2010.
La ley andaluza, redactada con el acuerdo y las aportaciones de más de 60 colectivos, reconoce el derecho a recibir, o no si así lo desea el paciente, información clínica veraz y comprensible sobre su diagnóstico, con el fin de ayudarle en la toma de decisiones. También se regula el derecho del paciente a recibir tratamiento para el dolor, incluyendo la sedación paliativa y cuidados paliativos integrales en su domicilio siempre que no estén contraindicados. La persona afectada podrá igualmente rechazar o paralizar cualquier tratamiento o intervención, aunque ello pueda poner en peligro su vida.
Aragón también aprobó, el 24 de marzo pasado, una ley autonómica similar. Solo el Partido Popular rechazó la propuesta, por considerar que la norma es una "trampa" hacia la eutanasia y porque no permite la objeción de conciencia. Este asunto también preocupó al PP andaluz, por miedo a contrariar al ala más dura del partido y a la Iglesia, pero finalmente en Andalucía optaron por forzar que los artículos de la norma se votaran por separado, para oponerse solo a tres.
El Consejo de Ministros aprueba la norma, que permite el uso de sedaciones terminales y renunciar a un tratamiento médico.- La ministra de Sanidad dice que supone "el paso de un modelo asistencial a otro de derechos y garantías"
El País - EMILIO DE BENITO - Madrid - 13/05/2011
El Consejo de Ministros ha aprobado hoy el anteproyecto de ley de Cuidados Paliativos y Muerte Digna, una norma que pretende aclarar los derechos de los pacientes en situación terminal y las obligaciones del personal sanitario que los atiende. La ley consagra los derechos a renunciar a un tratamiento médico y al uso de sedaciones terminales aun a costa de acortar la agonía y acelerar la muerte. El texto también reconoce el derecho del paciente a que, en la etapa final de su vida, se preserve su intimidad y la de su familia, a que esté acompañado y a que se le permita recibir el auxilio espiritual que solicite conforme a sus creencias. La ley establece que, al menos en la fase de agonía, el enfermo podrá pasarla en una habitación individual.
Hasta ahora, la mayor parte de estos derechos estaban recogidos en la ley de autonomía del paciente de 2002, pero casos como el de Inmaculada Echevarría, que tuvo que esperar seis meses para que la desconectaran del respirador que la mantenía con vida, han aconsejado elaborar otra ley más concreta.
La ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, ha señalado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el Gobierno "ha querido dar un paso más y pasar de un modelo asistencial a un sistema de derechos y garantías". La ministra ha dicho que se trata de una norma "muy demandada" por asociaciónes sanitarias y de pacientes, y por los ciudadanos, consensuada con expertos, asociaciones de pacientes y profesionales sanitarios, y ha confiado en que ese consenso rija también su tramitación parlamentaria.
La Ley de Cuidados Paliativos y Muerte Digna no regula la eutanasia ni la ayuda necesaria al suicidio, que siguen estando penalizados. A pesar de que el PSOE había incluido en su programa electoral de 2004 la creación de una comisión parlamentaria para estudiar la eutanasia, el debate no se ha abierto ni se incluyó el tema en el plan para su mandato de la legislatura que termina el año que viene. En este sentido, Pajín ha destacado que la ley "no despenaliza ni la eutanasia ni el suicidio asistido. Lo que hace es asegurar que la intervención sobre el paciente evite el ensañamiento terapéutico y el sufrimiento innecesario".
La norma, básicamente, pone negro sobre blanco lo que en el ámbito de la atención al final de la vida se considera una buena práctica médica: tratar hasta que no hay esperanza y aliviar el sufrimiento a partir de ese momento. Asimismo, se insiste en el derecho a la atención domiciliaria y en que también los menores deben ser atendidos.
Respecto a los profesionales, no se contempla ningún tipo de objeción, ya que las prácticas reguladas están consideradas como parte del correcto proceder y son derechos indisputables del paciente. Una encuesta de finales de 2010 recogía que el 97,3% de los responsables de colegios profesionales estaba de acuerdo en aplicar tratamientos para eliminar el dolor aunque estos acorten la vida del paciente.
Tras el visto bueno del Ejecutivo, el texto se remitirá al Consejo de Estado y resto de órganos consultivos, y se presentará a las comunidades autónomas en el marco del Consejo Interterritorial. Tras esto, ya en el mes de junio, se llevará nuevamente al Consejo de Ministros para que apruebe el proyecto de ley y pueda iniciarse la tramitación parlamentaria en el Congreso de los Diputados. Según las previsiones de Sanidad, el objetivo es que la ley, que entrará en vigor un mes después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), pueda aprobarse antes de que acabe el año, teniendo en cuenta que la tramitación parlamentaria suele demorarse entre cuatro y seis meses.
Tras los pasos de Andalucía
Andalucía ha sido la primera comunidad autónoma en regular el derecho a una muerte digna. "Una vida digna requiere una muerte digna", establece el preámbulo del texto de la norma autonómica, que el Parlamento andaluz aprobó por unanimidad el 17 de marzo de 2010.
La ley andaluza, redactada con el acuerdo y las aportaciones de más de 60 colectivos, reconoce el derecho a recibir, o no si así lo desea el paciente, información clínica veraz y comprensible sobre su diagnóstico, con el fin de ayudarle en la toma de decisiones. También se regula el derecho del paciente a recibir tratamiento para el dolor, incluyendo la sedación paliativa y cuidados paliativos integrales en su domicilio siempre que no estén contraindicados. La persona afectada podrá igualmente rechazar o paralizar cualquier tratamiento o intervención, aunque ello pueda poner en peligro su vida.
Aragón también aprobó, el 24 de marzo pasado, una ley autonómica similar. Solo el Partido Popular rechazó la propuesta, por considerar que la norma es una "trampa" hacia la eutanasia y porque no permite la objeción de conciencia. Este asunto también preocupó al PP andaluz, por miedo a contrariar al ala más dura del partido y a la Iglesia, pero finalmente en Andalucía optaron por forzar que los artículos de la norma se votaran por separado, para oponerse solo a tres.
El Gobierno adelantará la prevención del alcohol a los niños de nueve años
El Gobierno adelantará la prevención del alcohol a los niños de nueve años
Noticia El Mundo jueves 07/04/2011
La delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Nuria Espí, ha anunciado que el Ejecutivo adelantará la prevención sobre el consumo de alcohol a la enseñanza primaria (niños de 9 a 10 años), teniendo en cuenta que el inicio en su consumo es cada vez más temprano.
Así lo ha manifestado Espí en una rueda de prensa para presentar las jornadas nacionales 'Socidrogalcohol', que se celebran desde este jueves hasta el próximo sábado, y que reúne a expertos nacionales e internacionales en drogas y adicciones.
La responsable del Plan Nacional ha explicado que se están manteniendo conversaciones con ONG y comunidades autónomas para diseñar las políticas de prevención que se van a llevar a cabo en primaria, aunque ha subrayado que la fórmula debe ser única para todas las comunidades autónomas.
Nuria Espí ha señalado que una de las principales preocupaciones del Plan es el incremento del consumo de alcohol en menores (a partir de 12 años), por lo que ya no es suficiente dirigir la prevención hacia los adolescentes.
Ha reconocido que queda mucho trabajo por hacer en el cumplimiento de la ley, que prohíbe la venta y consumo de alcohol a menores de 18 años, y ha asegurado que la permisividad en su consumo es un problema colectivo de toda la sociedad.
'No prohibir, sino educar'
"No estamos hablando de prohibir nada, sino de educar y de decir que tiene riesgos", ha señalado Espí, quien ha insistido en que existe "cierta permisividad en las familias, en la que hay que trabajar". "Con las familias no queda más remedio que hacer campañas a través de los medios de comunicación, como se ha hecho en materia de tráfico", ha indicado.
Para lograr el cumplimiento de la ley, la delegada del Gobierno ha propuesto, entre otras acciones, vigilar a los supermercados y controlar que no se hagan botellones y que los menores no participen en ellos".
Otra de las áreas en las que trabaja el Plan es el consumo de nuevas drogas emergentes y en los próximos días se hará público el sexto trabajo de la comisión médica que estudia estas sustancias. Aunque Espí no ha adelantado datos de este estudio, sí ha señalado que los porcentajes de consumo en España son bajos, ya que no llegan al 1%.
Ambientadores y sales de baño, como droga
No obstante, ha destacado que el principal problema de estas drogas es que muchas veces se trata de productos que están comercializados pero se les da un uso distinto para el que están diseñados. Así, la utilización como droga de ambientadores y sales de baño relajantes puede llegar a tener efectos letales, ha advertido Espí.
La relación entre drogas y trastornos mentales se está incrementando, especialmente en los jóvenes, según Enriqueta Ochoa, psiquiatra del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y organizadora de las jornadas.
La doctora Ochoa ha señalado que el riesgo de sufrir patologías psicóticas se multiplica por tres en los adolescentes que consumen alcohol y sustancias psicoestimulantes, en los que además se adelanta hasta en siete años el inicio de empezar a sufrir enfermedades mentales.
Por su parte, Josep Guardia, psiquiatra y vicepresidente de 'Socidrogalcohol', ha señalado que el alcohol está presente en el 90% de los policonsumos de drogas.
Casi uno de cada tres hombres y una de cada seis mujeres (entre 15 y 34 años) realizan un consumo de alcohol en forma de "atracón", es decir, que pueden tomar cinco o más consumiciones (cuatro o más en mujeres) en dos horas, ha señalado este psiquiatra.
Por su parte, el doctor Francisco Pascual, ha explicado que desde distintas organizaciones se está intentando que la Unión Europea legisle sobre un etiquetado para el alcohol único para toda Europa.
Este psiquiatra ha asegurado que la mayoría de europarlamentarios están de acuerdo en que las etiquetas de las bebidas alcohólicas adviertan, como mínimo, de sus efectos sobre la conducción y los riesgos para menores y embarazadas. A este respecto, la delegada del Plan ha apoyado la iniciativa y ha asegurado que "lo defenderemos en Europa".
En España, el Gobierno está dialogando con el sector, porque "somos plenamente conscientes" de que debe haber un consenso con los productores. Espí ha asegurado que se está tratando de cerrar un acuerdo con el sector de la hostelería sobre hábitos y consumos saludables en los locales de ocio.
Noticia El Mundo jueves 07/04/2011
La delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Nuria Espí, ha anunciado que el Ejecutivo adelantará la prevención sobre el consumo de alcohol a la enseñanza primaria (niños de 9 a 10 años), teniendo en cuenta que el inicio en su consumo es cada vez más temprano.
Así lo ha manifestado Espí en una rueda de prensa para presentar las jornadas nacionales 'Socidrogalcohol', que se celebran desde este jueves hasta el próximo sábado, y que reúne a expertos nacionales e internacionales en drogas y adicciones.
La responsable del Plan Nacional ha explicado que se están manteniendo conversaciones con ONG y comunidades autónomas para diseñar las políticas de prevención que se van a llevar a cabo en primaria, aunque ha subrayado que la fórmula debe ser única para todas las comunidades autónomas.
Nuria Espí ha señalado que una de las principales preocupaciones del Plan es el incremento del consumo de alcohol en menores (a partir de 12 años), por lo que ya no es suficiente dirigir la prevención hacia los adolescentes.
Ha reconocido que queda mucho trabajo por hacer en el cumplimiento de la ley, que prohíbe la venta y consumo de alcohol a menores de 18 años, y ha asegurado que la permisividad en su consumo es un problema colectivo de toda la sociedad.
'No prohibir, sino educar'
"No estamos hablando de prohibir nada, sino de educar y de decir que tiene riesgos", ha señalado Espí, quien ha insistido en que existe "cierta permisividad en las familias, en la que hay que trabajar". "Con las familias no queda más remedio que hacer campañas a través de los medios de comunicación, como se ha hecho en materia de tráfico", ha indicado.
Para lograr el cumplimiento de la ley, la delegada del Gobierno ha propuesto, entre otras acciones, vigilar a los supermercados y controlar que no se hagan botellones y que los menores no participen en ellos".
Otra de las áreas en las que trabaja el Plan es el consumo de nuevas drogas emergentes y en los próximos días se hará público el sexto trabajo de la comisión médica que estudia estas sustancias. Aunque Espí no ha adelantado datos de este estudio, sí ha señalado que los porcentajes de consumo en España son bajos, ya que no llegan al 1%.
Ambientadores y sales de baño, como droga
No obstante, ha destacado que el principal problema de estas drogas es que muchas veces se trata de productos que están comercializados pero se les da un uso distinto para el que están diseñados. Así, la utilización como droga de ambientadores y sales de baño relajantes puede llegar a tener efectos letales, ha advertido Espí.
La relación entre drogas y trastornos mentales se está incrementando, especialmente en los jóvenes, según Enriqueta Ochoa, psiquiatra del Hospital Ramón y Cajal de Madrid y organizadora de las jornadas.
La doctora Ochoa ha señalado que el riesgo de sufrir patologías psicóticas se multiplica por tres en los adolescentes que consumen alcohol y sustancias psicoestimulantes, en los que además se adelanta hasta en siete años el inicio de empezar a sufrir enfermedades mentales.
Por su parte, Josep Guardia, psiquiatra y vicepresidente de 'Socidrogalcohol', ha señalado que el alcohol está presente en el 90% de los policonsumos de drogas.
Casi uno de cada tres hombres y una de cada seis mujeres (entre 15 y 34 años) realizan un consumo de alcohol en forma de "atracón", es decir, que pueden tomar cinco o más consumiciones (cuatro o más en mujeres) en dos horas, ha señalado este psiquiatra.
Por su parte, el doctor Francisco Pascual, ha explicado que desde distintas organizaciones se está intentando que la Unión Europea legisle sobre un etiquetado para el alcohol único para toda Europa.
Este psiquiatra ha asegurado que la mayoría de europarlamentarios están de acuerdo en que las etiquetas de las bebidas alcohólicas adviertan, como mínimo, de sus efectos sobre la conducción y los riesgos para menores y embarazadas. A este respecto, la delegada del Plan ha apoyado la iniciativa y ha asegurado que "lo defenderemos en Europa".
En España, el Gobierno está dialogando con el sector, porque "somos plenamente conscientes" de que debe haber un consenso con los productores. Espí ha asegurado que se está tratando de cerrar un acuerdo con el sector de la hostelería sobre hábitos y consumos saludables en los locales de ocio.
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La inteligencia es solo una, indica un estudio en niños y adolescentes
La inteligencia es solo una, indica un estudio en niños y adolescentes
Medidas del grosor de la corteza cerebral refutan la tesis de Howard Gardner y Daniel Goleman
¿Es la inteligencia una o existen varias inteligencias, y cuál es su base biológica? Las técnicas de neuroimagen, que permiten a los científicos explorar inocuamente el cerebro de personas vivas, están encontrando respuestas a preguntas como esta, que tienen una clara repercusión social .
Ya se había encontrado una relación entre el grosor de la corteza cerebral y la medida de la inteligencia general y ahora un nuevo estudio, en niños y adolescentes, se ha centrado en ver si este parámetro se relaciona también con el rendimiento cerebral en aspectos específicos. La respuesta es que no parece que exista una colección de capacidades separadas, sino que una poderosa capacidad general (llamada g) condiciona el rendimiento en las variadas situaciones que requieren el uso de la inteligencia.
Sin embargo, "gurús mediáticos como Howard Gardner, Robert Sternberg o Daniel Goleman han logrado convencer a bastantes ciudadanos de lo contrario", dice Roberto Colom, catedrático de Psicología en la Universidad Autónoma de Madrid, que ha participado, junto con otros investigadores de Canadá, Reino Unido y Estados Unidos, en un estudio que se publicará en la revista NeuroImage.
Autores como Gardner, recuerda Colom, han mantenido que no existe nada parecido a una capacidad intelectual general sino que, por el contrario, algunas personas destacan en el manejo del lenguaje, mientras que otras destacan con los números o en actividades que requieren procesamiento viso-espacial. Alguien podría ser perfectamente torpe con el lenguaje y excepcional con los números, según ellos.
El estudio analizó cómo las diferencias de grosor cortical de más de 200 participantes (niños entre 6 y 18 años) se relacionaban con su rendimiento intelectual en una variada serie de pruebas de naturaleza verbal, viso-espacial y numérica. Se obtuvo una puntuación para cada una de esas clases de tareas, pero también un índice de capacidad general (g) para cada participante. La conclusión, sorprendente, fue que cuando se consideran las puntuaciones verbales, viso-espaciales o numéricas anulando la influencia de g las relaciones con el grosor cortical desaparecen.
"Lo que queda cuando se descuenta la capacidad general (g) es ruido sin valor para el cerebro" concluye Colom. "Si alguien es muy bueno con el lenguaje es mucho más probable que improbable que también lo sea con los números y en el procesamiento viso-espacial", añade. "El hecho de que se usen pruebas verbales, numéricas o viso-espaciales no es realmente importante para comprender las relaciones de nuestra inteligencia con la biología, sino el hecho de que capturen esa capacidad general o g con mayor o menor intensidad".
Estos resultados no deben verse como contradictorios respecto a las pruebas existentes de la especialización funcional de las regiones de la corteza cerebral, advierten los autores del estudio, cuyo primer autor es Sherif Karama, de la Universidad McGill (Canadá). Solo se refieren al grosor de la corteza, que se cree refleja la densidad y la distribución de las neuronas y otras células y fibras del sistema nervioso.
La definición de inteligencia
Gottfredson definió en 1997 la inteligencia humana como "una capacidad mental muy general que, entre otras cosas, incluye la aptitud para razonar, planear, resolver problemas, pensar de forma abstracta, comprender ideas complejas, aprender rápidamente y aprender de la experiencia. No es únicamente aprender de los libros, una habilidad académica limitada, o hacer bien los tests. Por el contrario, refleja una capacidad más amplia y profunda de abarcar lo que nos rodea".
Medidas del grosor de la corteza cerebral refutan la tesis de Howard Gardner y Daniel Goleman
¿Es la inteligencia una o existen varias inteligencias, y cuál es su base biológica? Las técnicas de neuroimagen, que permiten a los científicos explorar inocuamente el cerebro de personas vivas, están encontrando respuestas a preguntas como esta, que tienen una clara repercusión social .
Ya se había encontrado una relación entre el grosor de la corteza cerebral y la medida de la inteligencia general y ahora un nuevo estudio, en niños y adolescentes, se ha centrado en ver si este parámetro se relaciona también con el rendimiento cerebral en aspectos específicos. La respuesta es que no parece que exista una colección de capacidades separadas, sino que una poderosa capacidad general (llamada g) condiciona el rendimiento en las variadas situaciones que requieren el uso de la inteligencia.
Sin embargo, "gurús mediáticos como Howard Gardner, Robert Sternberg o Daniel Goleman han logrado convencer a bastantes ciudadanos de lo contrario", dice Roberto Colom, catedrático de Psicología en la Universidad Autónoma de Madrid, que ha participado, junto con otros investigadores de Canadá, Reino Unido y Estados Unidos, en un estudio que se publicará en la revista NeuroImage.
Autores como Gardner, recuerda Colom, han mantenido que no existe nada parecido a una capacidad intelectual general sino que, por el contrario, algunas personas destacan en el manejo del lenguaje, mientras que otras destacan con los números o en actividades que requieren procesamiento viso-espacial. Alguien podría ser perfectamente torpe con el lenguaje y excepcional con los números, según ellos.
El estudio analizó cómo las diferencias de grosor cortical de más de 200 participantes (niños entre 6 y 18 años) se relacionaban con su rendimiento intelectual en una variada serie de pruebas de naturaleza verbal, viso-espacial y numérica. Se obtuvo una puntuación para cada una de esas clases de tareas, pero también un índice de capacidad general (g) para cada participante. La conclusión, sorprendente, fue que cuando se consideran las puntuaciones verbales, viso-espaciales o numéricas anulando la influencia de g las relaciones con el grosor cortical desaparecen.
"Lo que queda cuando se descuenta la capacidad general (g) es ruido sin valor para el cerebro" concluye Colom. "Si alguien es muy bueno con el lenguaje es mucho más probable que improbable que también lo sea con los números y en el procesamiento viso-espacial", añade. "El hecho de que se usen pruebas verbales, numéricas o viso-espaciales no es realmente importante para comprender las relaciones de nuestra inteligencia con la biología, sino el hecho de que capturen esa capacidad general o g con mayor o menor intensidad".
Estos resultados no deben verse como contradictorios respecto a las pruebas existentes de la especialización funcional de las regiones de la corteza cerebral, advierten los autores del estudio, cuyo primer autor es Sherif Karama, de la Universidad McGill (Canadá). Solo se refieren al grosor de la corteza, que se cree refleja la densidad y la distribución de las neuronas y otras células y fibras del sistema nervioso.
La definición de inteligencia
Gottfredson definió en 1997 la inteligencia humana como "una capacidad mental muy general que, entre otras cosas, incluye la aptitud para razonar, planear, resolver problemas, pensar de forma abstracta, comprender ideas complejas, aprender rápidamente y aprender de la experiencia. No es únicamente aprender de los libros, una habilidad académica limitada, o hacer bien los tests. Por el contrario, refleja una capacidad más amplia y profunda de abarcar lo que nos rodea".
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Somos (casi) iguales
Somos (casi) iguales
Mujeres y hombres tienen distinta anatomía cerebral, pero igual inteligencia - Los últimos estudios científicos reflejan pequeñas diferencias en lenguaje o procesamiento espacial
MALEN RUIZ DE ELVIRA 06/01/2011 ELPAIS
En todos los idiomas hay palabras diferentes para nombrar el hombre y la mujer, pero no es habitual pararse a pensar en algo que parece tan obvio. Claro que si se relaciona esta dualidad de género en el lenguaje con que la mayor diferencia que se ha constatado entre hombres y mujeres es su sentido de la identidad sexual, que a su vez se relaciona con mecanismos neurológicos que dan lugar a comportamientos distintos en los dos sexos, ya el tema llama más la atención. Y si estas diferencias se relacionan con la inteligencia, suele surgir directamente la polémica.
Los neurocientíficos y neuropsicólogos están detallando, sobre todo mediante estudios de imagen, los parámetros cerebrales relacionados con la inteligencia y otros aspectos del conocimiento humano y están de acuerdo en que se han puesto de relieve desigualdades en el cerebro entre hombre y mujer, así como posiblemente formas distintas de utilizar el cerebro por parte de cada uno de los sexos. La polémica suele originarse, aseguran, porque el público tiene una información incompleta o sesgada de estos hallazgos, que se suelen trivializar o instrumentalizar de forma inadecuada.
"Que las diferencias anatómicas tengan una repercusión funcional en la capacidad intelectual no está nada claro", resume Roberto Colom, catedrático de Psicología en la Universidad Autónoma de Madrid. "En general, no hay diferencia en promedio entre sexos en lo que es el núcleo duro de la capacidad intelectual, pero se puede encontrar una diferencia menor en algún tipo de capacidad específica".
Ejemplos: las mujeres son mejores, de media, en las facetas del lenguaje, sobre todo respecto al habla, y los hombres en el procesamiento espacial (por ejemplo, rotar objetos con el pensamiento).
"La ciencia muestra claramente que no existe diferencia en la inteligencia general entre el hombre y la mujer", concuerda el experto estadounidense Richard Haier, quien advierte sobre cómo interpretar las desigualdades detectadas en capacidades específicas: "Son disparidades respecto a la media y eso no se comprende bien y hay que destacarlo".
"No quiere decir que las mujeres no puedan rotar mentalmente y hay muchas mujeres que lo hacen mejor que muchos hombres, pero hay más hombres que lo pueden hacen mucho mejor", detalla Haier con paciencia. "Se sorprendería de cuanta gente no entiende esto", remacha.
Un recurso para entenderlo es el ejemplo de la altura. Como media, los hombres son más altos que las mujeres, pero hay muchas mujeres que son más altas que muchos hombres. Existe un solape, al igual que en las habilidades mentales hay un solape considerable entre hombres y mujeres, incluso cuando se encuentra una pequeña desigualdad en la media.
A la altura recurrió curiosamente también Melissa Hines, de la Universidad de Cambridge, para cuantificar las desigualdades entre sexos, en un reciente congreso sobre el tema, de la Organización Europea de Biología Molecular (EMBO) en Heidelberg. Si la diferencia de altura media se representa por un 2, la identidad sexual básica (considerarse hombre o mujer) es mucho mayor (11), seguida de la orientación sexual (6) y el comportamiento infantil en el juego (2,7). Por debajo están la agresión física, la personalidad definida por medidas de dominancia y empatía, y en el escalón inferior está lo relacionado con la capacidad cognitiva. La diferencia en fluencia verbal se representa por un 0,3 mientras que la de rotaciones mentales por un 0,9.
Así que las diferencias cognitivas son pequeñas, menores que las que se dan en el comportamiento en el juego, en plena fase de desarrollo (los niños prefieren los balones y las niñas las muñecas, por simplificar). Esta distinción, a pesar de las directrices actuales de igualdad, sigue apareciendo en los experimentos como factor en el desarrollo de género. Hines las ha estudiado incluso en monos, y los machos se inclinaban por juguetes diferentes y más "de niños" que los escogidos preferentemente por las hembras.
Las matemáticas y las carreras científicas en general son otro tema de debate.
"Es bien conocido que existen más hombres que mujeres en algunas áreas científicas, es verdad en física, ingeniería y matemáticas", recuerda Haier. "La razón es objeto de polémica. Hay datos que sugieren que hay más hombres en la cumbre de la habilidad matemática, de la representación espacial. Estas son habilidades importantes para estas especialidades. No quiere decir que las mujeres no puedan hacerlo, y hay mujeres que son iguales de buenas, pero parece que hay menos mujeres".
Donald Pfaff, de la Universidad Rockefeller (EE UU), estuvo de acuerdo en el congreso de Heidelberg: "En las culturas en las que hay prácticamente igualdad de género no hay diferencias en la media, solo se detectan en el extremo superior, en personas de gran habilidad matemática". Pfaff señala que los experimentos indican que en el desarrollo de estas habilidades influyen tanto los genes como las hormonas y el ambiente, especialmente en el periodo neonatal y en la pubertad.
Los datos se pueden interpretar de muchas maneras y los especialistas en este tema están acostumbrados a que sus conclusiones y sus hipótesis produzcan polémica. Un ejemplo se refiere a la relación entre habilidades mentales y vocación. De las chicas que son muy buenas en matemáticas, dicen, muchas se convierten en médicos, no en matemáticas o ingenieras. La hipótesis, no aceptada generalmente, es que las mujeres prefieren trabajos en los que se relacionan con gente, mientras que los hombres prefieren relacionarse con cosas.
Colom ha revisado, junto a una colega, casi todo lo que se ha hecho en el mundo respecto a rasgos de personalidad en hombres y mujeres y encontró una única diferencia, en general: "Los chicos tienen tendencia a una mayor instrumentalidad y las chicas a una mayor expresividad", resume. Dicho de otra manera, los hombres tienden más a poner su personalidad, su forma de ser, al servicio de un objetivo, mientras que las mujeres dan más valor a la expresión de emociones, a la comunicación, por su propio valor más que por servir para un objetivo.
¿Y la agresividad? Está incluida en la instrumentalidad. El varón tendería a utilizar más la agresividad, y también la dominancia, como medio hacia un objetivo.
Relacionar las diferencias físicas con las diferencias en la capacidad cognitiva, normalmente, para minusvalorar a las mujeres, tiene una larga historia, y la escritora y científica Cordelia Fine se muestra muy crítica con casi todas las teorías modernas en su reciente libro Delusions of Gender. Para Fine, lo que existe es neurosexismo, más que datos de verdad, porque el tema es tan complejo como fascinante.
Pero la disparidad anatómica está ahí. "En el nivel anatómico hay diferencias muy sustanciales entre chicos y chicas. Esto lo saben muy bien los médicos, cuando ven el efecto distinto de los medicamentos en los dos sexos" explica Colom. "Los hombres tienen más asimetría hemisférica, hay una división más acusada de funciones, el hemisferio izquierdo y el derecho están más separados a nivel funcional que en las mujeres", añade. "En las mujeres hay mayor comunicación entre ambos hemisferios, son más flexibles". Esto explica que un traumatismo o derrame cerebral afecta más a ellos que a ellas.
Por eso, el estudio de estas diferencias anatómicas y de sus repercusiones funcionales puede resultar muy importante para estudiar la progresión de enfermedades neurológicas y la rehabilitación tras daños cerebrales. Pero también están los temas no médicos, como comprender cómo surgen las vocaciones, la optimización de estrategias educativas para los estudiantes y muchos más.
"La utilidad específica de estudiar diferencias por sexo en capacidad intelectual, personalidad, emociones y demás es: primero, ganar conocimiento y, si puede ser contrastable, mejor, y segundo, contribuir a que se comprendan mejor fenómenos como el del maltrato. ¿Por qué sucede en España esto, que es ya un mal endémico? A lo mejor no lo estamos haciendo bien", reflexiona Colom.
"Estudiar las diferencias entre sexos es importante, pero no para saber por qué los hombres no preguntan las direcciones ni por qué las mujeres compran de forma totalmente diferente, sino para investigar si existen dos arquitecturas cerebrales básicamente distintas", dice Haier.
En los estudios de inteligencia por imagen cerebral se ha investigado la relación entre la cantidad de materia gris en diferentes partes del cerebro y la inteligencia, así como si aumenta el espesor de la materia gris con el aprendizaje, ya que las técnicas actuales permiten detectar diferencias de fracciones de milímetro.
En un estudio se quería saber si cuando hay más materia gris se obtiene mejor puntuación en el cociente intelectual (CI). Un estudio de Haier hecho en 2004 sobre casi 50 personas (mitad hombre, mitad mujeres) efectivamente encontró una relación directa en algunas áreas del cerebro. "Esto fue muy emocionante, pero luego reanalizamos los datos por separado para los hombres y las mujeres. Pensábamos no encontrar diferencias por sexos para un mismo CI, pero sí las encontramos y fue muy sorprendente".
Lo que encontraron es que en los hombres hay una relación más estrecha entre la materia gris en el lóbulo parietal y la inteligencia, y en mujeres la relación es respecto al lóbulo frontal. Estos datos sugieren que hombres y mujeres tienen arquitecturas cerebrales diferentes aunque muestren el mismo CI, lo que indica que consiguen lo mismo por redes cerebrales distintas.
Colom es escéptico respecto a que las desemejanzas halladas tengan una repercusión funcional. "Yo diría que no", dice. "Los estudios que hay no son los adecuados, no se hacen todavía sobre una muestra de la población general, aunque se harán y entonces lo sabremos
"Si esto es verdad, aunque no estamos seguros de que lo sea", reconoce Haier, "es importante saberlo para dirigir, por ejemplo, la rehabilitación tras los daños cerebrales".
Definición provisional de la inteligencia
La definición de inteligencia consensuada por la comunidad científica es muy sencilla, explica Roberto Colom, catedrático de Psicología: "Es la capacidad de razonar, resolver problemas y aprender". Lo importante del concepto es que integra muchas cosas diferentes y tiene un carácter general.
Definir (y medir) la inteligencia es objeto de debate todavía, pero los especialistas relativizan su importancia, ya que, dicen, en cualquier campo de la ciencia la definición siempre es provisional, mientras aumenta el conocimiento a través de la investigación. En general, la medida de la inteligencia es el reflejo de diferencias individuales en el aprendizaje y en la memoria, dice el experto estadounidense Richard Haier, para quien "se puede progresar en la investigación sin una definición precisa de inteligencia, como pasa en genética sin la definición de gen, o en el estudio de la vida, que no la tiene. Siempre cambian las definiciones".
En los experimentos de estimulación intelectual, las áreas en las que se observa un aumento de materia gris son las relacionadas con funciones básicas: el aprendizaje, la memoria, la atención.
Lo que pasa es que hay diferentes tipos de habilidad intelectual, existe una inteligencia general y otras más específicas, como la relacionada con la rotación mental en tres dimensiones de un objeto, que no es lo mismo que la acumulación de saber que tiene un erudito. Y además, existen personas que tienen la habilidad de recordar secuencias de miles de números y esta habilidad va a menudo acompañada de retraso mental en otros aspectos.
Pero no se puede olvidar, dice Colom, que no hay dos cerebros iguales. La variabilidad en los cerebros humanos es un problema que complica los estudios en neurociencia, ya que para comparar hay que buscar una media, una referencia, y esta es muy difícil de establecer. Ni siquiera los cerebros de los gemelos univitelinos son idénticos.
Mujeres y hombres tienen distinta anatomía cerebral, pero igual inteligencia - Los últimos estudios científicos reflejan pequeñas diferencias en lenguaje o procesamiento espacial
MALEN RUIZ DE ELVIRA 06/01/2011 ELPAIS
En todos los idiomas hay palabras diferentes para nombrar el hombre y la mujer, pero no es habitual pararse a pensar en algo que parece tan obvio. Claro que si se relaciona esta dualidad de género en el lenguaje con que la mayor diferencia que se ha constatado entre hombres y mujeres es su sentido de la identidad sexual, que a su vez se relaciona con mecanismos neurológicos que dan lugar a comportamientos distintos en los dos sexos, ya el tema llama más la atención. Y si estas diferencias se relacionan con la inteligencia, suele surgir directamente la polémica.
Los neurocientíficos y neuropsicólogos están detallando, sobre todo mediante estudios de imagen, los parámetros cerebrales relacionados con la inteligencia y otros aspectos del conocimiento humano y están de acuerdo en que se han puesto de relieve desigualdades en el cerebro entre hombre y mujer, así como posiblemente formas distintas de utilizar el cerebro por parte de cada uno de los sexos. La polémica suele originarse, aseguran, porque el público tiene una información incompleta o sesgada de estos hallazgos, que se suelen trivializar o instrumentalizar de forma inadecuada.
"Que las diferencias anatómicas tengan una repercusión funcional en la capacidad intelectual no está nada claro", resume Roberto Colom, catedrático de Psicología en la Universidad Autónoma de Madrid. "En general, no hay diferencia en promedio entre sexos en lo que es el núcleo duro de la capacidad intelectual, pero se puede encontrar una diferencia menor en algún tipo de capacidad específica".
Ejemplos: las mujeres son mejores, de media, en las facetas del lenguaje, sobre todo respecto al habla, y los hombres en el procesamiento espacial (por ejemplo, rotar objetos con el pensamiento).
"La ciencia muestra claramente que no existe diferencia en la inteligencia general entre el hombre y la mujer", concuerda el experto estadounidense Richard Haier, quien advierte sobre cómo interpretar las desigualdades detectadas en capacidades específicas: "Son disparidades respecto a la media y eso no se comprende bien y hay que destacarlo".
"No quiere decir que las mujeres no puedan rotar mentalmente y hay muchas mujeres que lo hacen mejor que muchos hombres, pero hay más hombres que lo pueden hacen mucho mejor", detalla Haier con paciencia. "Se sorprendería de cuanta gente no entiende esto", remacha.
Un recurso para entenderlo es el ejemplo de la altura. Como media, los hombres son más altos que las mujeres, pero hay muchas mujeres que son más altas que muchos hombres. Existe un solape, al igual que en las habilidades mentales hay un solape considerable entre hombres y mujeres, incluso cuando se encuentra una pequeña desigualdad en la media.
A la altura recurrió curiosamente también Melissa Hines, de la Universidad de Cambridge, para cuantificar las desigualdades entre sexos, en un reciente congreso sobre el tema, de la Organización Europea de Biología Molecular (EMBO) en Heidelberg. Si la diferencia de altura media se representa por un 2, la identidad sexual básica (considerarse hombre o mujer) es mucho mayor (11), seguida de la orientación sexual (6) y el comportamiento infantil en el juego (2,7). Por debajo están la agresión física, la personalidad definida por medidas de dominancia y empatía, y en el escalón inferior está lo relacionado con la capacidad cognitiva. La diferencia en fluencia verbal se representa por un 0,3 mientras que la de rotaciones mentales por un 0,9.
Así que las diferencias cognitivas son pequeñas, menores que las que se dan en el comportamiento en el juego, en plena fase de desarrollo (los niños prefieren los balones y las niñas las muñecas, por simplificar). Esta distinción, a pesar de las directrices actuales de igualdad, sigue apareciendo en los experimentos como factor en el desarrollo de género. Hines las ha estudiado incluso en monos, y los machos se inclinaban por juguetes diferentes y más "de niños" que los escogidos preferentemente por las hembras.
Las matemáticas y las carreras científicas en general son otro tema de debate.
"Es bien conocido que existen más hombres que mujeres en algunas áreas científicas, es verdad en física, ingeniería y matemáticas", recuerda Haier. "La razón es objeto de polémica. Hay datos que sugieren que hay más hombres en la cumbre de la habilidad matemática, de la representación espacial. Estas son habilidades importantes para estas especialidades. No quiere decir que las mujeres no puedan hacerlo, y hay mujeres que son iguales de buenas, pero parece que hay menos mujeres".
Donald Pfaff, de la Universidad Rockefeller (EE UU), estuvo de acuerdo en el congreso de Heidelberg: "En las culturas en las que hay prácticamente igualdad de género no hay diferencias en la media, solo se detectan en el extremo superior, en personas de gran habilidad matemática". Pfaff señala que los experimentos indican que en el desarrollo de estas habilidades influyen tanto los genes como las hormonas y el ambiente, especialmente en el periodo neonatal y en la pubertad.
Los datos se pueden interpretar de muchas maneras y los especialistas en este tema están acostumbrados a que sus conclusiones y sus hipótesis produzcan polémica. Un ejemplo se refiere a la relación entre habilidades mentales y vocación. De las chicas que son muy buenas en matemáticas, dicen, muchas se convierten en médicos, no en matemáticas o ingenieras. La hipótesis, no aceptada generalmente, es que las mujeres prefieren trabajos en los que se relacionan con gente, mientras que los hombres prefieren relacionarse con cosas.
Colom ha revisado, junto a una colega, casi todo lo que se ha hecho en el mundo respecto a rasgos de personalidad en hombres y mujeres y encontró una única diferencia, en general: "Los chicos tienen tendencia a una mayor instrumentalidad y las chicas a una mayor expresividad", resume. Dicho de otra manera, los hombres tienden más a poner su personalidad, su forma de ser, al servicio de un objetivo, mientras que las mujeres dan más valor a la expresión de emociones, a la comunicación, por su propio valor más que por servir para un objetivo.
¿Y la agresividad? Está incluida en la instrumentalidad. El varón tendería a utilizar más la agresividad, y también la dominancia, como medio hacia un objetivo.
Relacionar las diferencias físicas con las diferencias en la capacidad cognitiva, normalmente, para minusvalorar a las mujeres, tiene una larga historia, y la escritora y científica Cordelia Fine se muestra muy crítica con casi todas las teorías modernas en su reciente libro Delusions of Gender. Para Fine, lo que existe es neurosexismo, más que datos de verdad, porque el tema es tan complejo como fascinante.
Pero la disparidad anatómica está ahí. "En el nivel anatómico hay diferencias muy sustanciales entre chicos y chicas. Esto lo saben muy bien los médicos, cuando ven el efecto distinto de los medicamentos en los dos sexos" explica Colom. "Los hombres tienen más asimetría hemisférica, hay una división más acusada de funciones, el hemisferio izquierdo y el derecho están más separados a nivel funcional que en las mujeres", añade. "En las mujeres hay mayor comunicación entre ambos hemisferios, son más flexibles". Esto explica que un traumatismo o derrame cerebral afecta más a ellos que a ellas.
Por eso, el estudio de estas diferencias anatómicas y de sus repercusiones funcionales puede resultar muy importante para estudiar la progresión de enfermedades neurológicas y la rehabilitación tras daños cerebrales. Pero también están los temas no médicos, como comprender cómo surgen las vocaciones, la optimización de estrategias educativas para los estudiantes y muchos más.
"La utilidad específica de estudiar diferencias por sexo en capacidad intelectual, personalidad, emociones y demás es: primero, ganar conocimiento y, si puede ser contrastable, mejor, y segundo, contribuir a que se comprendan mejor fenómenos como el del maltrato. ¿Por qué sucede en España esto, que es ya un mal endémico? A lo mejor no lo estamos haciendo bien", reflexiona Colom.
"Estudiar las diferencias entre sexos es importante, pero no para saber por qué los hombres no preguntan las direcciones ni por qué las mujeres compran de forma totalmente diferente, sino para investigar si existen dos arquitecturas cerebrales básicamente distintas", dice Haier.
En los estudios de inteligencia por imagen cerebral se ha investigado la relación entre la cantidad de materia gris en diferentes partes del cerebro y la inteligencia, así como si aumenta el espesor de la materia gris con el aprendizaje, ya que las técnicas actuales permiten detectar diferencias de fracciones de milímetro.
En un estudio se quería saber si cuando hay más materia gris se obtiene mejor puntuación en el cociente intelectual (CI). Un estudio de Haier hecho en 2004 sobre casi 50 personas (mitad hombre, mitad mujeres) efectivamente encontró una relación directa en algunas áreas del cerebro. "Esto fue muy emocionante, pero luego reanalizamos los datos por separado para los hombres y las mujeres. Pensábamos no encontrar diferencias por sexos para un mismo CI, pero sí las encontramos y fue muy sorprendente".
Lo que encontraron es que en los hombres hay una relación más estrecha entre la materia gris en el lóbulo parietal y la inteligencia, y en mujeres la relación es respecto al lóbulo frontal. Estos datos sugieren que hombres y mujeres tienen arquitecturas cerebrales diferentes aunque muestren el mismo CI, lo que indica que consiguen lo mismo por redes cerebrales distintas.
Colom es escéptico respecto a que las desemejanzas halladas tengan una repercusión funcional. "Yo diría que no", dice. "Los estudios que hay no son los adecuados, no se hacen todavía sobre una muestra de la población general, aunque se harán y entonces lo sabremos
"Si esto es verdad, aunque no estamos seguros de que lo sea", reconoce Haier, "es importante saberlo para dirigir, por ejemplo, la rehabilitación tras los daños cerebrales".
Definición provisional de la inteligencia
La definición de inteligencia consensuada por la comunidad científica es muy sencilla, explica Roberto Colom, catedrático de Psicología: "Es la capacidad de razonar, resolver problemas y aprender". Lo importante del concepto es que integra muchas cosas diferentes y tiene un carácter general.
Definir (y medir) la inteligencia es objeto de debate todavía, pero los especialistas relativizan su importancia, ya que, dicen, en cualquier campo de la ciencia la definición siempre es provisional, mientras aumenta el conocimiento a través de la investigación. En general, la medida de la inteligencia es el reflejo de diferencias individuales en el aprendizaje y en la memoria, dice el experto estadounidense Richard Haier, para quien "se puede progresar en la investigación sin una definición precisa de inteligencia, como pasa en genética sin la definición de gen, o en el estudio de la vida, que no la tiene. Siempre cambian las definiciones".
En los experimentos de estimulación intelectual, las áreas en las que se observa un aumento de materia gris son las relacionadas con funciones básicas: el aprendizaje, la memoria, la atención.
Lo que pasa es que hay diferentes tipos de habilidad intelectual, existe una inteligencia general y otras más específicas, como la relacionada con la rotación mental en tres dimensiones de un objeto, que no es lo mismo que la acumulación de saber que tiene un erudito. Y además, existen personas que tienen la habilidad de recordar secuencias de miles de números y esta habilidad va a menudo acompañada de retraso mental en otros aspectos.
Pero no se puede olvidar, dice Colom, que no hay dos cerebros iguales. La variabilidad en los cerebros humanos es un problema que complica los estudios en neurociencia, ya que para comparar hay que buscar una media, una referencia, y esta es muy difícil de establecer. Ni siquiera los cerebros de los gemelos univitelinos son idénticos.
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Prevenir el alcoholismo del futuro
REPORTAJE EL PAIS DIGITAL
Prevenir el alcoholismo del futuro
Un estudio de la Jaume I señala las personalidades más proclives a la bebida
MARÍA FABRA - Castellón - 21/12/2010
Los rasgos de personalidad de un niño de 12 años permiten predecir la predisposición a un consumo abusivo de alcohol en años posteriores, tal como han demostrado los estudios desarrollados por investigadores del Grupo de Personalidad y Psicopatología de la Universitat Jaume I de Castellón. El estudio se ha desarrollado a lo largo de cuatro años con niños que, al inicio del trabajo, cursaban 1º de ESO. Al finalizar la educación secundaria, a los 16 años, los investigadores determinaron que los alumnos que de pequeños eran más extravertidos, buscadores de sensaciones, impulsivos y con una baja responsabilidad eran, posteriormente, más proclives al consumo abusivo de alcohol, siempre dependiendo de otras variables.
El catedrático de Psicología de la Personalidad, Generós Ortet, considera que se trata de un avance que permitirá desarrollar programas y campañas de prevención más efectivos al poder tener en cuenta las características psicológicas de las personas más vulnerables. "La personalidad no cambia mucho entre los 12 y los 16 años, momento en el que, según todos los estudios, se da el mayor pico de consumo de alcohol", señala Ortet. "Si podemos detectar los patrones de la forma de ser antes de que aparezca el problema, el consumo, podemos hacer campañas de prevención dirigidas a esas personas en situaciones de mayor riesgo", resalta.
Estas variables psicológicas tienen mucho que ver con la genética. "Sabemos que la personalidad tiene un componente hereditario, la influencia genética sobre nuestra forma de ser es de alrededor del 50%", afirma Ortet. Así, los investigadores de la Jaume I colaboran además con biólogos de la Universitat de Barcelona en un estudio sobre unos 500 universitarios en el que se incluyeron variables tanto de personalidad como psicológicas, sociales y biológicas. Del trabajo desarrollado se desprende que existen genes que se encuentran relacionados tanto con el alcoholismo como con las características de personalidad que van asociadas al consumo de alcohol, "por ejemplo, genes ligados a la transmisión de dopamina que se asocian a una mayor probabilidad de ser buscador de sensaciones (personalidad desinhibida) y también a padecer ciertos tipos de trastornos por el alcohol", indica el catedrático Generós Ortet. En cualquier caso, las variables psicológicas y genéticas no son tan determinantes como las sociales ya que los diferentes informes realizados en España, que sitúan el inicio del consumo de alcohol entre los 13 y 14 años, marcan como factor principal desencadenante la influencia de los amigos. Pero si se unen ambas, genética y consumo de iguales, el consumo propio se dispara exponencialmente, según los estudios realizados en la Universitat Jaume I.
Por su parte, otra profesora, Laura Mezquita realizó una estancia en Canadá para llevar a cabo una comparativa entre una muestra de más de 1.000 universitarios españoles y 600 canadienses que evidenció que el consumo en España está cambiando. "Ya no estamos en el patrón mediterráneo asociado al consumo moderado durante la semana, sino que el patrón parece que se aproxime más al anglosajón de beber con menos frecuencia pero en cantidades muy elevadas, se tiende al atracón en fin de semana".
Prevenir el alcoholismo del futuro
Un estudio de la Jaume I señala las personalidades más proclives a la bebida
MARÍA FABRA - Castellón - 21/12/2010
Los rasgos de personalidad de un niño de 12 años permiten predecir la predisposición a un consumo abusivo de alcohol en años posteriores, tal como han demostrado los estudios desarrollados por investigadores del Grupo de Personalidad y Psicopatología de la Universitat Jaume I de Castellón. El estudio se ha desarrollado a lo largo de cuatro años con niños que, al inicio del trabajo, cursaban 1º de ESO. Al finalizar la educación secundaria, a los 16 años, los investigadores determinaron que los alumnos que de pequeños eran más extravertidos, buscadores de sensaciones, impulsivos y con una baja responsabilidad eran, posteriormente, más proclives al consumo abusivo de alcohol, siempre dependiendo de otras variables.
El catedrático de Psicología de la Personalidad, Generós Ortet, considera que se trata de un avance que permitirá desarrollar programas y campañas de prevención más efectivos al poder tener en cuenta las características psicológicas de las personas más vulnerables. "La personalidad no cambia mucho entre los 12 y los 16 años, momento en el que, según todos los estudios, se da el mayor pico de consumo de alcohol", señala Ortet. "Si podemos detectar los patrones de la forma de ser antes de que aparezca el problema, el consumo, podemos hacer campañas de prevención dirigidas a esas personas en situaciones de mayor riesgo", resalta.
Estas variables psicológicas tienen mucho que ver con la genética. "Sabemos que la personalidad tiene un componente hereditario, la influencia genética sobre nuestra forma de ser es de alrededor del 50%", afirma Ortet. Así, los investigadores de la Jaume I colaboran además con biólogos de la Universitat de Barcelona en un estudio sobre unos 500 universitarios en el que se incluyeron variables tanto de personalidad como psicológicas, sociales y biológicas. Del trabajo desarrollado se desprende que existen genes que se encuentran relacionados tanto con el alcoholismo como con las características de personalidad que van asociadas al consumo de alcohol, "por ejemplo, genes ligados a la transmisión de dopamina que se asocian a una mayor probabilidad de ser buscador de sensaciones (personalidad desinhibida) y también a padecer ciertos tipos de trastornos por el alcohol", indica el catedrático Generós Ortet. En cualquier caso, las variables psicológicas y genéticas no son tan determinantes como las sociales ya que los diferentes informes realizados en España, que sitúan el inicio del consumo de alcohol entre los 13 y 14 años, marcan como factor principal desencadenante la influencia de los amigos. Pero si se unen ambas, genética y consumo de iguales, el consumo propio se dispara exponencialmente, según los estudios realizados en la Universitat Jaume I.
Por su parte, otra profesora, Laura Mezquita realizó una estancia en Canadá para llevar a cabo una comparativa entre una muestra de más de 1.000 universitarios españoles y 600 canadienses que evidenció que el consumo en España está cambiando. "Ya no estamos en el patrón mediterráneo asociado al consumo moderado durante la semana, sino que el patrón parece que se aproxime más al anglosajón de beber con menos frecuencia pero en cantidades muy elevadas, se tiende al atracón en fin de semana".
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Una prueba logra diagnosticar el autismo
Una prueba logra diagnosticar el autismo
Ahora no hay un criterio objetivo, lo que retrasa la valoración de la patología
Noticia Diario Publico - 3.12.10
Un equipo de investigadores del hospital McLean, de la Universidad de Harvard y de la Universidad de Utah (EEUU) ha publicado un estudio que podría suponer la validación del primer test biológico para detectar el autismo. El trabajo, publicado ayer en Autism Research, es capaz de detectar en una resonancia magnética hasta siete anomalías en la imagen de los circuitos cerebrales que identifican, con un 94% de eficacia, a las personas que sufren autismo.
Los propios autores hacen un llamamiento a la cautela ya que, de validarse su trabajo, se podría hablar de una auténtica revolución en el diagnóstico de este trastorno, que se localiza tarde en más del 60% de los casos. "Todavía no está listo para usarse en la práctica clínica, pero nuestros hallazgos son los más prometedores hasta la fecha", declaró en un comunicado el autor principal, el psiquiatra Nicholas Lange. Los investigadores probaron el sistema en 30 autistas y el mismo número de individuos sanos, con el nivel de eficacia antes descrito.
Para la psiquiatra responsable de la Unidad de Autismo del hospital Gregorio Marañón de Madrid, Mara Parellada, el trabajo demuestra "una buena capacidad para diferenciar entre autismo y personas sanas, pero no estudia si es útil para distinguir entre el autismo y otras muchas posibles patologías".
Para esta experta, que seña-la que la forma actual de diagnosticar el autismo es mediante entrevistas y pruebas (cuestionarios y observación de conductas), un test que pudiera hacer un diagnóstico objetivo "de manera fiable y rápida" sería "muy deseable". "Sin embargo, aún estamos lejos de eso", apunta.
Para Parellada, uno de los problemas principales es que los síntomas del autismo pueden esconder otros trastornos neuropsiquiátricos. Otro obstáculo para el diagnóstico precoz es que hay comportamientos autistas que no se terminan de manifestar hasta que el niño alcanza los tres años de desarrollo cognitivo por lo que, en algunos casos, "hay que dar diagnóstico inespecífico en espera de evolución".
Ahora no hay un criterio objetivo, lo que retrasa la valoración de la patología
Noticia Diario Publico - 3.12.10
Un equipo de investigadores del hospital McLean, de la Universidad de Harvard y de la Universidad de Utah (EEUU) ha publicado un estudio que podría suponer la validación del primer test biológico para detectar el autismo. El trabajo, publicado ayer en Autism Research, es capaz de detectar en una resonancia magnética hasta siete anomalías en la imagen de los circuitos cerebrales que identifican, con un 94% de eficacia, a las personas que sufren autismo.
Los propios autores hacen un llamamiento a la cautela ya que, de validarse su trabajo, se podría hablar de una auténtica revolución en el diagnóstico de este trastorno, que se localiza tarde en más del 60% de los casos. "Todavía no está listo para usarse en la práctica clínica, pero nuestros hallazgos son los más prometedores hasta la fecha", declaró en un comunicado el autor principal, el psiquiatra Nicholas Lange. Los investigadores probaron el sistema en 30 autistas y el mismo número de individuos sanos, con el nivel de eficacia antes descrito.
Para la psiquiatra responsable de la Unidad de Autismo del hospital Gregorio Marañón de Madrid, Mara Parellada, el trabajo demuestra "una buena capacidad para diferenciar entre autismo y personas sanas, pero no estudia si es útil para distinguir entre el autismo y otras muchas posibles patologías".
Para esta experta, que seña-la que la forma actual de diagnosticar el autismo es mediante entrevistas y pruebas (cuestionarios y observación de conductas), un test que pudiera hacer un diagnóstico objetivo "de manera fiable y rápida" sería "muy deseable". "Sin embargo, aún estamos lejos de eso", apunta.
Para Parellada, uno de los problemas principales es que los síntomas del autismo pueden esconder otros trastornos neuropsiquiátricos. Otro obstáculo para el diagnóstico precoz es que hay comportamientos autistas que no se terminan de manifestar hasta que el niño alcanza los tres años de desarrollo cognitivo por lo que, en algunos casos, "hay que dar diagnóstico inespecífico en espera de evolución".
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Artículo El País - No falla la mente, sino el cerebro
No falla la mente, sino el cerebro
Los expertos modifican el enfoque de la esquizofrenia, que cambia de dolencia psiquiátrica a neurológica - La enfermedad podría detectarse en estadios precoces
MÓNICA LÓPEZ FERRADO 29/11/2010 ElPaísDigital
Hoy en día, la esquizofrenia es una enfermedad crónica que afecta a un 1% de la población, incapacitando a más de dos tercios de los afectados. Se diagnostica tarde, cuando aparecen ya las alucinaciones y los delirios, en una etapa en la que cualquier intervención tiene como objetivo primordial evitar que los brotes psicóticos se repitan. Pero algún día podrá diagnosticarse antes. Aunque las causas continúan siendo inciertas, hoy ya se sabe que el enfoque de la enfermedad debe cambiar. Tiene mucho que ver con un mal desarrollo de algunas partes del cerebro que ya se podría observar en la infancia. Aunque hay una predisposición genética, para que el daño se active tienen un papel crucial el entorno. La prevención también pasa por evitar los maltratos infantiles, el estrés o el consumo de drogas. Así lo indica un amplio informe publicado por Nature. Si hubiese manera de ver estos daños desde la infancia y evitarlos, se podría dejar a la enfermedad en un estado latente y evitar sus devastadores efectos.
* La incidencia de la enfermedad
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¿Cómo se tratará la esquizofrenia en 2030? Nature se ha lanzado a aventurar cómo este nuevo enfoque cambiará el abordaje de la enfermedad de aquí a dos décadas. "Nos estamos aproximando a la enfermedad como un desorden en el neurodesarrollo, con las psicosis como un estadio tardío de la enfermedad que se puede prevenir", subraya Thomas Insel, del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, que participa en el amplio informe que, además, lanza predicciones "basadas más en la esperanza", reconoce Insel.
Actualmente, la esquizofrenia acostumbra a detectarse en la adolescencia o en adultos jóvenes. El mayor número de casos aparece entre los 18 y los 25 años, cuando el córtex prefrontal aún se encuentra en desarrollo. En la mayoría de casos se detecta cuando aparecen las alucinaciones y los delirios. Es decir, de una tercera etapa. Antes, los investigadores afirman que se pasa por dos estadios. Se han observado alteraciones ya en niños. A los nueve años, ya se pueden ver fallos en algunos circuitos cerebrales. También se empiezan a encontrar alteraciones en la materia gris. Luego vendría la etapa que los especialistas denominan como prodrómica, con alteraciones conductuales asociadas al daño neurológico. En definitiva, conforme avanza la enfermedad va disminuyendo el volumen del cerebro, la materia blanca, la materia gris y la conectividad entre neuronas, es decir, que se pierden circuitos neuronales.
Posiblemente, si estos daños se detectasen a tiempo se podría prevenir la evolución de la enfermedad que hoy en día conduce irremisiblemente al estadio de psicosis. Así dejaría de ser una enfermedad crónica para dos tercios de los afectados. Pero en la práctica, ¿cómo podrían los médicos detectar estos cambios en el cerebro en etapas más tempranas? ¿Quiénes serían candidatos a un cribado? Los expertos no se ponen de acuerdo sobre la conveniencia de realizar campañas de detección precoz, dado el peligro de falsos positivos y que todavía no existe un tratamiento preventivo eficaz. Además, aún es necesario desarrollar nuevas técnicas de imagen para explorar el cerebro, sus circuitos cerebrales y su metabolismo. Y nuevos criterios para decidir a qué personas se les debería practicar una posible criba preventiva. Uno de ellos sería posiblemente la predisposición genética.
El 80% de los individuos que desarrollan la enfermedad cuentan con un pariente directo que la padece. Pero conseguir tests que determinen con certeza el riesgo genético será complicado porque las posibilidades combinatorias son muchas. Los genes que se han caracterizado (se han asociado 43 genes al desorden) intervienen, de forma más o menos directa, en el desarrollo del cerebro: en la proliferación de neuronas, su migración o la formación de sinapsis.
El año pasado la revista Nature publicaba los resultados de tres consorcios internacionales que desvelaban algunas de las claves genéticas de la enfermedad. España participa en un consorcio liderado por Islandia y que trabaja con la información genética de 50.000 personas de 13 países europeos. Estos estudios han permitido determinar, entre otros, el importante papel de una región de los cromosomas 6, 11 y 18. También han detectado genes comunes entre la esquizofrenia y el trastorno bipolar.
La implicación de tantas variantes genéticas podría indicar que, en última instancia, en cada persona el desarrollo de la esquizofrenia acaba dependiendo de distintos procesos patológicos o vitales. Las zonas del cromosoma 6 involucradas en la esquizofrenia están relacionadas con el desarrollo del sistema inmune, lo que para los científicos corrobora la importancia del ambiente en la aparición de la enfermedad.
Teniendo en cuenta la complejidad de la enfermedad, el desarrollo de tests genéticos fiables aún está lejos. "Es una enfermedad compleja, que no vamos a poder explicar con la genética mendeliana", aclara Celso Arango, director del CIBER de salud mental y especialista del hospital Gregorio Marañón de Madrid que participa en uno de estos consorcios.
Pero la genética solo explica una parte de la enfermedad. Así lo indican las investigaciones realizadas con parejas de gemelos idénticos, que comparten el 99% de su información genética, en las que uno desarrolla la enfermedad y otro no. Los acontecimientos ambientales que hacen que el engranaje genético se active o no podrían tener lugar incluso en el vientre materno. "Hay evidencias claras de que ya en el segundo trimestre de embarazo puede haber agresiones neurotóxicas, desde infecciones virales que sufra la madre, como la propia gripe, o el consumo de drogas", explica Miguel Bernardo, director del programa de esquizofrenia del hospital Clínic de Barcelona. En algunos estudios en países nórdicos se ha visto que entre 20 y 22 años después de haber vivido una epidemia de gripe se ha dado un pico de la enfermedad, argumenta Bernardo. "Se trata de un momento crucial, cuando se produce la migración de las neuronas, cuando se configura el Sistema Nervioso Central". Arango incluso apunta a riesgos asociados con la edad de los padres. "A partir de los 40 años, hay mutaciones en los espermatozoides que podrían influir".
Las complicaciones obstétricas durante el parto que hacen que llegue menos oxígeno al cerebro del bebé también pueden condicionar el neurodesarrollo y añadir una vulnerabilidad ante la enfermedad. Sufrir maltratos durante la infancia o crecer en un ambiente hostil también predispone. A otras edades, múltiples estudios apuntan como elementos desencadenantes el consumo de cannabis, el estrés y otras agresiones psicológicas. "También se ha visto que la inmigración o vivir en la ciudad o en el campo pueden ser desencadenantes", afirma Celso Arango. "Ahora, con la genética y el ambiente tenemos que elaborar mapas de riesgo", añade el especialista.
En la búsqueda de señales que permitan un diagnóstico precoz, hay investigaciones que apuntan a la necesidad de abrir bien los ojos ante algunos desórdenes comportamentales que podrían ser la primera señal visible de las alteraciones biológicas. Así lo indica un estudio realizado en Copenhague, en el que se ha seguido a personas desde que nacieron hasta los 45 años. Se detectó que los adultos con esquizofrenia, durante su primer año de vida ya habían mostrado un retraso en los hitos psicomotrices que se supone que ha de ir completando un bebé. Durante su infancia, ya se aprecia una psicomotricidad más tosca y cierta insociabilidad. En la adolescencia, desórdenes emocionales, falta de motivación y pocas habilidades sociales. En definitiva, síntomas difíciles de distinguir en una época de la vida por definición inestable. Así pues, los expertos coinciden en que es necesario afinar más. Bernardo explica que en el Clínic se está llevando de forma experimental un programa de detección precoz con niños y adolescentes, "con una carga genética, con familiares de primer grado, o que se ha detectado en su personalidad comportamientos destructivos".
Con la nueva orientación de la enfermedad, habrá que investigar para conseguir nuevos medicamentos. "Habrá que hacer todo lo posible para conseguir que el cerebro madure de la mejor manera", apunta Arango. El arsenal terapéutico actual permite inhibir las alucinaciones y delirios. Es decir, intervenir en el estadio 3 de la enfermedad, con el objetivo de que al menos no se repitan las crisis y no se cronifique. Actúan sobre neurotransmisores como la dopamina (que se sabe que se encuentra en exceso) y los receptores GABA. Pero no corrigen los problemas estructurales del cerebro. Las farmacéuticas están buscando nuevas dianas terapéuticas, aunque aún no hay resultados.
Iniciar el tratamiento después de los brotes también supone que el paciente haya entrado en una pérdida neuronal que se traduce en déficits cognitivos, como pérdida de memoria, dificultades para mantener la atención y solventar problemas. Por eso, los expertos apuntan a que también sería necesario desarrollar fármacos que mejorasen las aptitudes cognitivas. Se suman otras patologías, relacionadas de forma indirecta con la enfermedad y la medicación, como los eventos cardiorespiratorios, o la obesidad, que afecta a casi la mitad de las personas con esquizofrenia. De hecho, algunos estudios indican que la esperanza de vida del paciente esquizofrénico es considerablemente menor: una media de 56 años.
La incidencia de la enfermedad
- Un 1% de la población sufre esquizofrenia, una enfermedad mental que presenta síntomas como alucinaciones, falsas ilusiones y deterioro cognitivo.
- La mayoría de casos se detectan entre los 18 y 25 años, con la aparición de los primeros brotes psicóticos.
- Con la medicación, en un tercio de los enfermos no se repite el episodio. Para los otros dos tercios, se convierte en una enfermedad crónica y con crisis recurrentes.
- Se estima que en más de un 70% de los casos tiene un origen genético. Una de cada diez personas con esquizofrenia tiene algún pariente que también presenta la enfermedad.
- En Europa, menos del 14% de las personas que padecen el mal tiene trabajo.
- En Estados Unidos, el 20% de los homeless, los sin techo, padecen esquizofrenia.
- Su esperanza de vida está en los 56 años, unos 25 años menos respecto a la población general.
- Un 7% de los enfermos se suicida.
Los expertos modifican el enfoque de la esquizofrenia, que cambia de dolencia psiquiátrica a neurológica - La enfermedad podría detectarse en estadios precoces
MÓNICA LÓPEZ FERRADO 29/11/2010 ElPaísDigital
Hoy en día, la esquizofrenia es una enfermedad crónica que afecta a un 1% de la población, incapacitando a más de dos tercios de los afectados. Se diagnostica tarde, cuando aparecen ya las alucinaciones y los delirios, en una etapa en la que cualquier intervención tiene como objetivo primordial evitar que los brotes psicóticos se repitan. Pero algún día podrá diagnosticarse antes. Aunque las causas continúan siendo inciertas, hoy ya se sabe que el enfoque de la enfermedad debe cambiar. Tiene mucho que ver con un mal desarrollo de algunas partes del cerebro que ya se podría observar en la infancia. Aunque hay una predisposición genética, para que el daño se active tienen un papel crucial el entorno. La prevención también pasa por evitar los maltratos infantiles, el estrés o el consumo de drogas. Así lo indica un amplio informe publicado por Nature. Si hubiese manera de ver estos daños desde la infancia y evitarlos, se podría dejar a la enfermedad en un estado latente y evitar sus devastadores efectos.
* La incidencia de la enfermedad
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¿Cómo se tratará la esquizofrenia en 2030? Nature se ha lanzado a aventurar cómo este nuevo enfoque cambiará el abordaje de la enfermedad de aquí a dos décadas. "Nos estamos aproximando a la enfermedad como un desorden en el neurodesarrollo, con las psicosis como un estadio tardío de la enfermedad que se puede prevenir", subraya Thomas Insel, del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, que participa en el amplio informe que, además, lanza predicciones "basadas más en la esperanza", reconoce Insel.
Actualmente, la esquizofrenia acostumbra a detectarse en la adolescencia o en adultos jóvenes. El mayor número de casos aparece entre los 18 y los 25 años, cuando el córtex prefrontal aún se encuentra en desarrollo. En la mayoría de casos se detecta cuando aparecen las alucinaciones y los delirios. Es decir, de una tercera etapa. Antes, los investigadores afirman que se pasa por dos estadios. Se han observado alteraciones ya en niños. A los nueve años, ya se pueden ver fallos en algunos circuitos cerebrales. También se empiezan a encontrar alteraciones en la materia gris. Luego vendría la etapa que los especialistas denominan como prodrómica, con alteraciones conductuales asociadas al daño neurológico. En definitiva, conforme avanza la enfermedad va disminuyendo el volumen del cerebro, la materia blanca, la materia gris y la conectividad entre neuronas, es decir, que se pierden circuitos neuronales.
Posiblemente, si estos daños se detectasen a tiempo se podría prevenir la evolución de la enfermedad que hoy en día conduce irremisiblemente al estadio de psicosis. Así dejaría de ser una enfermedad crónica para dos tercios de los afectados. Pero en la práctica, ¿cómo podrían los médicos detectar estos cambios en el cerebro en etapas más tempranas? ¿Quiénes serían candidatos a un cribado? Los expertos no se ponen de acuerdo sobre la conveniencia de realizar campañas de detección precoz, dado el peligro de falsos positivos y que todavía no existe un tratamiento preventivo eficaz. Además, aún es necesario desarrollar nuevas técnicas de imagen para explorar el cerebro, sus circuitos cerebrales y su metabolismo. Y nuevos criterios para decidir a qué personas se les debería practicar una posible criba preventiva. Uno de ellos sería posiblemente la predisposición genética.
El 80% de los individuos que desarrollan la enfermedad cuentan con un pariente directo que la padece. Pero conseguir tests que determinen con certeza el riesgo genético será complicado porque las posibilidades combinatorias son muchas. Los genes que se han caracterizado (se han asociado 43 genes al desorden) intervienen, de forma más o menos directa, en el desarrollo del cerebro: en la proliferación de neuronas, su migración o la formación de sinapsis.
El año pasado la revista Nature publicaba los resultados de tres consorcios internacionales que desvelaban algunas de las claves genéticas de la enfermedad. España participa en un consorcio liderado por Islandia y que trabaja con la información genética de 50.000 personas de 13 países europeos. Estos estudios han permitido determinar, entre otros, el importante papel de una región de los cromosomas 6, 11 y 18. También han detectado genes comunes entre la esquizofrenia y el trastorno bipolar.
La implicación de tantas variantes genéticas podría indicar que, en última instancia, en cada persona el desarrollo de la esquizofrenia acaba dependiendo de distintos procesos patológicos o vitales. Las zonas del cromosoma 6 involucradas en la esquizofrenia están relacionadas con el desarrollo del sistema inmune, lo que para los científicos corrobora la importancia del ambiente en la aparición de la enfermedad.
Teniendo en cuenta la complejidad de la enfermedad, el desarrollo de tests genéticos fiables aún está lejos. "Es una enfermedad compleja, que no vamos a poder explicar con la genética mendeliana", aclara Celso Arango, director del CIBER de salud mental y especialista del hospital Gregorio Marañón de Madrid que participa en uno de estos consorcios.
Pero la genética solo explica una parte de la enfermedad. Así lo indican las investigaciones realizadas con parejas de gemelos idénticos, que comparten el 99% de su información genética, en las que uno desarrolla la enfermedad y otro no. Los acontecimientos ambientales que hacen que el engranaje genético se active o no podrían tener lugar incluso en el vientre materno. "Hay evidencias claras de que ya en el segundo trimestre de embarazo puede haber agresiones neurotóxicas, desde infecciones virales que sufra la madre, como la propia gripe, o el consumo de drogas", explica Miguel Bernardo, director del programa de esquizofrenia del hospital Clínic de Barcelona. En algunos estudios en países nórdicos se ha visto que entre 20 y 22 años después de haber vivido una epidemia de gripe se ha dado un pico de la enfermedad, argumenta Bernardo. "Se trata de un momento crucial, cuando se produce la migración de las neuronas, cuando se configura el Sistema Nervioso Central". Arango incluso apunta a riesgos asociados con la edad de los padres. "A partir de los 40 años, hay mutaciones en los espermatozoides que podrían influir".
Las complicaciones obstétricas durante el parto que hacen que llegue menos oxígeno al cerebro del bebé también pueden condicionar el neurodesarrollo y añadir una vulnerabilidad ante la enfermedad. Sufrir maltratos durante la infancia o crecer en un ambiente hostil también predispone. A otras edades, múltiples estudios apuntan como elementos desencadenantes el consumo de cannabis, el estrés y otras agresiones psicológicas. "También se ha visto que la inmigración o vivir en la ciudad o en el campo pueden ser desencadenantes", afirma Celso Arango. "Ahora, con la genética y el ambiente tenemos que elaborar mapas de riesgo", añade el especialista.
En la búsqueda de señales que permitan un diagnóstico precoz, hay investigaciones que apuntan a la necesidad de abrir bien los ojos ante algunos desórdenes comportamentales que podrían ser la primera señal visible de las alteraciones biológicas. Así lo indica un estudio realizado en Copenhague, en el que se ha seguido a personas desde que nacieron hasta los 45 años. Se detectó que los adultos con esquizofrenia, durante su primer año de vida ya habían mostrado un retraso en los hitos psicomotrices que se supone que ha de ir completando un bebé. Durante su infancia, ya se aprecia una psicomotricidad más tosca y cierta insociabilidad. En la adolescencia, desórdenes emocionales, falta de motivación y pocas habilidades sociales. En definitiva, síntomas difíciles de distinguir en una época de la vida por definición inestable. Así pues, los expertos coinciden en que es necesario afinar más. Bernardo explica que en el Clínic se está llevando de forma experimental un programa de detección precoz con niños y adolescentes, "con una carga genética, con familiares de primer grado, o que se ha detectado en su personalidad comportamientos destructivos".
Con la nueva orientación de la enfermedad, habrá que investigar para conseguir nuevos medicamentos. "Habrá que hacer todo lo posible para conseguir que el cerebro madure de la mejor manera", apunta Arango. El arsenal terapéutico actual permite inhibir las alucinaciones y delirios. Es decir, intervenir en el estadio 3 de la enfermedad, con el objetivo de que al menos no se repitan las crisis y no se cronifique. Actúan sobre neurotransmisores como la dopamina (que se sabe que se encuentra en exceso) y los receptores GABA. Pero no corrigen los problemas estructurales del cerebro. Las farmacéuticas están buscando nuevas dianas terapéuticas, aunque aún no hay resultados.
Iniciar el tratamiento después de los brotes también supone que el paciente haya entrado en una pérdida neuronal que se traduce en déficits cognitivos, como pérdida de memoria, dificultades para mantener la atención y solventar problemas. Por eso, los expertos apuntan a que también sería necesario desarrollar fármacos que mejorasen las aptitudes cognitivas. Se suman otras patologías, relacionadas de forma indirecta con la enfermedad y la medicación, como los eventos cardiorespiratorios, o la obesidad, que afecta a casi la mitad de las personas con esquizofrenia. De hecho, algunos estudios indican que la esperanza de vida del paciente esquizofrénico es considerablemente menor: una media de 56 años.
La incidencia de la enfermedad
- Un 1% de la población sufre esquizofrenia, una enfermedad mental que presenta síntomas como alucinaciones, falsas ilusiones y deterioro cognitivo.
- La mayoría de casos se detectan entre los 18 y 25 años, con la aparición de los primeros brotes psicóticos.
- Con la medicación, en un tercio de los enfermos no se repite el episodio. Para los otros dos tercios, se convierte en una enfermedad crónica y con crisis recurrentes.
- Se estima que en más de un 70% de los casos tiene un origen genético. Una de cada diez personas con esquizofrenia tiene algún pariente que también presenta la enfermedad.
- En Europa, menos del 14% de las personas que padecen el mal tiene trabajo.
- En Estados Unidos, el 20% de los homeless, los sin techo, padecen esquizofrenia.
- Su esperanza de vida está en los 56 años, unos 25 años menos respecto a la población general.
- Un 7% de los enfermos se suicida.
Sin miedo a los cambios
Sin miedo a los cambios
ANÁLISIS: PSICOLOGÍA
XAVIER GUIX 19/09/2010
El País
Lo único que no cambia es el cambio. La vida es movimiento; de lo contrario, estaríamos muertos. Sin embargo, nos cuesta afrontar novedades, salir del confort. Hasta que llega el caos en forma de crisis existenciales.
Metidos en la experiencia de la dualidad, los humanos nos debatimos entre el orden y el caos. Como predijo Heisenberg en el Principio de incertidumbre, no se pueden predecir los acontecimientos futuros con exactitud si ni siquiera se puede medir el estado presente del universo de forma precisa. Dicho de otro modo, no sabemos, ni podemos, controlar lo que sucederá dentro de nada. El control solo es una falsa ilusión con la que algunos se quedan algo más tranquilos.
Permanecer en el orden le hace a uno rígido, inalterable, previsible y hasta obsesivo. Eso sí, confiere estabilidad
Si todo estuviera siempre ordenado, no existiría la creatividad, ni el cambio, ni la curiosidad. Ni tan siquiera la tarea de ordenar. Permanecer en el orden le hace a uno rígido, inalterable, previsible y hasta obsesivo. Claro que, a su vez, el orden confiere seguridad, permanencia, especialización y estabilidad.
Vivir siempre en el caos o en el orden más absoluto es agotador. Por eso, la clave es encontrar orden en el desorden tal y como proclaman los partidarios de la Teoría del Caos, o como comprueban a diario todas la madres que intentan ordenar la habitación de sus hijos.
Todo tiene su función
“En las crisis, el corazón se rompe o se curte” (Honoré de Balzac)
Muchos hemos experimentado lo dramáticamente juguetona que puede llegar a ser la vida; pone en desorden aquello que creemos tener ordenado hasta la perfección. Cuando afecta a nuestra identidad, hablamos de crisis existenciales.
Se caracterizan por un estado letárgico y oscuro del que parece que no saldremos jamás. Nos hacen sentir incapaces de tomar decisiones. No hay claridad, no hay futuro. Sin embargo, las crisis existenciales tienen su función. Advierten que hemos postergado nuestra evolución en aras de la seguridad, el placer o la falacia de eternidad que a veces adjudicamos a los objetos y también a los sujetos. En segundo lugar, sirven en bandeja una lección: es en el caos donde se produce el milagro del aprendizaje. Y en tercer lugar, proporcionan posibilidades, entre ellas, la de reinventarnos.
Diferentes crisis, toda una vida
“En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra” (Eugenio Trías)
Porque la vida es movimiento, pasaremos por diferentes etapas que solo podremos resolver surfeando sobre una crisis. Al margen del desarrollo evolutivo, con puntas críticas como la adolescencia, la crisis de mediana edad y la vejez, el propio devenir existencial acarrea estados y estadios de tormentosa búsqueda del ser, de incomprensible desazón vital, de conquista de nuestra libertad y de encontronazo con nuestros límites y condicionamientos.
Cuando cuesta encontrar sentido a la vida, es fácil caer en esos miedos que los existencialistas identifican como falta de deseo y motivación de autorrealización, o sea, el miedo a la muerte. Como narra Ken Wilber, “la muerte es Thanatos, Shiva y Sunyata, y apenas nos damos cuenta de su presencia el terror nos paraliza. En este nivel nos enfrentamos con el terror existencial, con el miedo, con la angustia y con la enfermedad de la muerte”.
El mismo Wilber recopiló una lista de nuestras pesadillas existenciales:
1. Depresión existencial: estancamiento vital ante la falta de sentido de la vida.
2. Falta de autenticidad: falta de conciencia y aceptación de la propia finitud y mortalidad.
3. Soledad y extrañeza existencial: un sentimiento de sí mismo suficientemente fuerte que, sin embrago, se siente ajeno a este mundo.
4. Falta de autorrealización: según Maslow, si eres menos de lo que eres capaz, serás profundamente infeliz el resto de tu vida.
5. Ansiedad existencial: amenaza de muerte o pérdida de la modalidad autorreflexiva de ser-en-el mundo.
No somos, sino que devenimos
“Sabemos lo que somos, pero no lo que podemos llegar a ser” (William Shakespeare)
Estos entuertos no sucederían si nos limitáramos a existir. Sin embargo, preferimos vivir. Y al vivir nos convertimos en cocreadores de realidades. No van a parar de suceder cosas porque la vida es cambio, movimiento e imprevisibilidad. Nuestras expectativas son una invitación constante a la frustración y al desasosiego. Topan con otras realidades, incidentes y vidas cruzadas. Cuantas menos expectativas, mejor.
Para mucha gente, esto significa renunciar a las ilusiones. No obstante, cabe preguntarse por la residencia de la alegría, del entusiasmo y la ilusión. ¿Dónde habitan? ¿En el presente o en el futuro? ¿Dependen de nosotros o de los demás? La ilusión por el mañana la vivo ahora y aquí. Mañana, Dios sabe lo que sucederá. Quien habita en su corazón entusiasta, alegre, con ilusión, expande esa energía.
Muchas crisis nacen de tantas ideas preconcebidas, también sobre nosotros mismos. Hay que ir quitándose esas falsas etiquetas de lo que somos, para entender que acabamos deviniendo según nuestras experiencias, relaciones y la consciencia que pongamos en todo ello.
El misterio de vivir
“El hombre nunca sabe de qué es capaz hasta que lo intenta” (Charles Dickens)
Nuestros escenarios vitales se llenan a menudo de misterios, es decir, situaciones sin explicación. Podemos distinguir la vida, como hizo el filósofo Gabriel Marcel, entre problemas y misterios. Todo lo que es resoluble forma parte de los problemas. ¿Qué ocurre con lo que no tiene respuesta? ¿Cómo interpretar lo que ni tan siquiera alcanzamos a comprender? Como dijo Alan Watts, “la vida es un misterio a vivir y no un problema a resolver”.
Las crisis existenciales nos arrojan al misterio de vivir. Ante el misterio solo cabe la fe, que no es más que la entrega a ese misterio con el convencimiento de que abandonarse a su poder acabará siendo beneficioso. No estamos entrenados para vivir en la incertidumbre. Tampoco es deseable una vida en la que solo exista el caos. Todo es cambio. Cuanto más nos resistamos a aceptarlo, probablemente más crisis sufriremos.
BUCEAR EN LOS VAIVENES
Libros
– ‘Psicología integral’, de Ken Wilber. Editorial Kairós.
–‘La sabiduría de la inseguridad’, de Alan Watts. Editorial Kairós.
–‘Reinventarse’, de Mario Alonso Puig. Plataforma Editorial.
Películas
– ‘La insoportable levedad del ser’, de Philip Kaufman. 1987.
–‘El milagro de Henry Poole’, de Mark Pellington. 2008.
ANÁLISIS: PSICOLOGÍA
XAVIER GUIX 19/09/2010
El País
Lo único que no cambia es el cambio. La vida es movimiento; de lo contrario, estaríamos muertos. Sin embargo, nos cuesta afrontar novedades, salir del confort. Hasta que llega el caos en forma de crisis existenciales.
Metidos en la experiencia de la dualidad, los humanos nos debatimos entre el orden y el caos. Como predijo Heisenberg en el Principio de incertidumbre, no se pueden predecir los acontecimientos futuros con exactitud si ni siquiera se puede medir el estado presente del universo de forma precisa. Dicho de otro modo, no sabemos, ni podemos, controlar lo que sucederá dentro de nada. El control solo es una falsa ilusión con la que algunos se quedan algo más tranquilos.
Permanecer en el orden le hace a uno rígido, inalterable, previsible y hasta obsesivo. Eso sí, confiere estabilidad
Si todo estuviera siempre ordenado, no existiría la creatividad, ni el cambio, ni la curiosidad. Ni tan siquiera la tarea de ordenar. Permanecer en el orden le hace a uno rígido, inalterable, previsible y hasta obsesivo. Claro que, a su vez, el orden confiere seguridad, permanencia, especialización y estabilidad.
Vivir siempre en el caos o en el orden más absoluto es agotador. Por eso, la clave es encontrar orden en el desorden tal y como proclaman los partidarios de la Teoría del Caos, o como comprueban a diario todas la madres que intentan ordenar la habitación de sus hijos.
Todo tiene su función
“En las crisis, el corazón se rompe o se curte” (Honoré de Balzac)
Muchos hemos experimentado lo dramáticamente juguetona que puede llegar a ser la vida; pone en desorden aquello que creemos tener ordenado hasta la perfección. Cuando afecta a nuestra identidad, hablamos de crisis existenciales.
Se caracterizan por un estado letárgico y oscuro del que parece que no saldremos jamás. Nos hacen sentir incapaces de tomar decisiones. No hay claridad, no hay futuro. Sin embargo, las crisis existenciales tienen su función. Advierten que hemos postergado nuestra evolución en aras de la seguridad, el placer o la falacia de eternidad que a veces adjudicamos a los objetos y también a los sujetos. En segundo lugar, sirven en bandeja una lección: es en el caos donde se produce el milagro del aprendizaje. Y en tercer lugar, proporcionan posibilidades, entre ellas, la de reinventarnos.
Diferentes crisis, toda una vida
“En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra” (Eugenio Trías)
Porque la vida es movimiento, pasaremos por diferentes etapas que solo podremos resolver surfeando sobre una crisis. Al margen del desarrollo evolutivo, con puntas críticas como la adolescencia, la crisis de mediana edad y la vejez, el propio devenir existencial acarrea estados y estadios de tormentosa búsqueda del ser, de incomprensible desazón vital, de conquista de nuestra libertad y de encontronazo con nuestros límites y condicionamientos.
Cuando cuesta encontrar sentido a la vida, es fácil caer en esos miedos que los existencialistas identifican como falta de deseo y motivación de autorrealización, o sea, el miedo a la muerte. Como narra Ken Wilber, “la muerte es Thanatos, Shiva y Sunyata, y apenas nos damos cuenta de su presencia el terror nos paraliza. En este nivel nos enfrentamos con el terror existencial, con el miedo, con la angustia y con la enfermedad de la muerte”.
El mismo Wilber recopiló una lista de nuestras pesadillas existenciales:
1. Depresión existencial: estancamiento vital ante la falta de sentido de la vida.
2. Falta de autenticidad: falta de conciencia y aceptación de la propia finitud y mortalidad.
3. Soledad y extrañeza existencial: un sentimiento de sí mismo suficientemente fuerte que, sin embrago, se siente ajeno a este mundo.
4. Falta de autorrealización: según Maslow, si eres menos de lo que eres capaz, serás profundamente infeliz el resto de tu vida.
5. Ansiedad existencial: amenaza de muerte o pérdida de la modalidad autorreflexiva de ser-en-el mundo.
No somos, sino que devenimos
“Sabemos lo que somos, pero no lo que podemos llegar a ser” (William Shakespeare)
Estos entuertos no sucederían si nos limitáramos a existir. Sin embargo, preferimos vivir. Y al vivir nos convertimos en cocreadores de realidades. No van a parar de suceder cosas porque la vida es cambio, movimiento e imprevisibilidad. Nuestras expectativas son una invitación constante a la frustración y al desasosiego. Topan con otras realidades, incidentes y vidas cruzadas. Cuantas menos expectativas, mejor.
Para mucha gente, esto significa renunciar a las ilusiones. No obstante, cabe preguntarse por la residencia de la alegría, del entusiasmo y la ilusión. ¿Dónde habitan? ¿En el presente o en el futuro? ¿Dependen de nosotros o de los demás? La ilusión por el mañana la vivo ahora y aquí. Mañana, Dios sabe lo que sucederá. Quien habita en su corazón entusiasta, alegre, con ilusión, expande esa energía.
Muchas crisis nacen de tantas ideas preconcebidas, también sobre nosotros mismos. Hay que ir quitándose esas falsas etiquetas de lo que somos, para entender que acabamos deviniendo según nuestras experiencias, relaciones y la consciencia que pongamos en todo ello.
El misterio de vivir
“El hombre nunca sabe de qué es capaz hasta que lo intenta” (Charles Dickens)
Nuestros escenarios vitales se llenan a menudo de misterios, es decir, situaciones sin explicación. Podemos distinguir la vida, como hizo el filósofo Gabriel Marcel, entre problemas y misterios. Todo lo que es resoluble forma parte de los problemas. ¿Qué ocurre con lo que no tiene respuesta? ¿Cómo interpretar lo que ni tan siquiera alcanzamos a comprender? Como dijo Alan Watts, “la vida es un misterio a vivir y no un problema a resolver”.
Las crisis existenciales nos arrojan al misterio de vivir. Ante el misterio solo cabe la fe, que no es más que la entrega a ese misterio con el convencimiento de que abandonarse a su poder acabará siendo beneficioso. No estamos entrenados para vivir en la incertidumbre. Tampoco es deseable una vida en la que solo exista el caos. Todo es cambio. Cuanto más nos resistamos a aceptarlo, probablemente más crisis sufriremos.
BUCEAR EN LOS VAIVENES
Libros
– ‘Psicología integral’, de Ken Wilber. Editorial Kairós.
–‘La sabiduría de la inseguridad’, de Alan Watts. Editorial Kairós.
–‘Reinventarse’, de Mario Alonso Puig. Plataforma Editorial.
Películas
– ‘La insoportable levedad del ser’, de Philip Kaufman. 1987.
–‘El milagro de Henry Poole’, de Mark Pellington. 2008.
El factor humano
El factor humano
Cuando el ídolo económico se tambalea, lo que queda en pie es el ser humano cabal
18.09.2010 - Las Provincias
VICENTE GARRIDO
En uno de los libros más influyentes de la segunda mitad del siglo pasado, 'El hombre en busca de sentido', el terapeuta Viktor Frankl narró su terrible experiencia en varios campos de concentración nazis durante la II Guerra Mundial. Aunque tuvo la oportunidad de emigrar a Estados Unidos junto a su mujer, desistió para no dejar abandonados a sus padres. Ni éstos ni su mujer sobrevivieron. Reflexionando con posterioridad sobre esos años, Frankl se interrogaba por la razón que le había hecho sobrevivir, cuando tantos compañeros de cautiverio habían perecido, por su propia mano -exasperados de que el mundo fuera un infierno cada minuto del día- o por el trato degradante y cruel de los campos, bajo unas condiciones que sólo aseguraban una subsistencia mínima durante no mucho tiempo.
Frankl concluyó que lo que le había mantenido con vida eran dos cosas: su capacidad para encontrar un sentido a la vida aún en esas condiciones subhumanas de existencia, y. la suerte, que también ha de ponerse de parte de quien al final llega a la meta. Sin embargo esa gracia del destino no hubiera tenido efecto alguno si Frankl no hubiera hecho todo lo posible para sobrevivir, para luchar, para dar la oportunidad a la suerte de que le favoreciera. De este modo, Frankl se veía así mismo dando conferencias en un futuro cuando caminaba con harapos a la cantera bajo temperaturas insoportables, y se esforzaba cada hora en recordar el contenido de un manuscrito que le habían quitado sus captores, con el afán último de reproducirlo.
Los modernos terapeutas han redescubierto la importancia de la esperanza en el mundo actual. Esta combina la importancia de tener una meta a la que dirigirse y la existencia de unos medios o planes para lograrla. Gente depresiva o desorientada vaga sin rumbo entre ilusiones rotas y falta de un propósito en la vida. Ahora más que nunca hemos de comprender la importancia del factor humano en la educación de nuestros hijos. Los más fuertes no serán los que traten de medrar mediante subterfugios y acciones cainitas, sino los que sepan a dónde dirigirse y cómo lograrlo.
Los padres debemos recordar que es la naturaleza de ese destino y del camino lo que da la medida de la vida de la persona. Cuando el ídolo del éxito económico fulgurante se tambalea y amenaza con resquebrajarlo todo, lo que queda en pie es el ser humano cabal. 'Tener éxito' se convierte para éste en desarrollar una vida útil, aprovechando sus capacidades naturales y las oportunidades que el azar le brinde en el devenir de las cosas. Para ello es necesario tener perseverancia, comprensión de las necesidades ajenas, humildad y fe en uno mismo. Todo esto constituye ahora el mejor legado que los padres podemos dejar a nuestros hijos, como Frankl nos enseñó.
Cuando el ídolo económico se tambalea, lo que queda en pie es el ser humano cabal
18.09.2010 - Las Provincias
VICENTE GARRIDO
En uno de los libros más influyentes de la segunda mitad del siglo pasado, 'El hombre en busca de sentido', el terapeuta Viktor Frankl narró su terrible experiencia en varios campos de concentración nazis durante la II Guerra Mundial. Aunque tuvo la oportunidad de emigrar a Estados Unidos junto a su mujer, desistió para no dejar abandonados a sus padres. Ni éstos ni su mujer sobrevivieron. Reflexionando con posterioridad sobre esos años, Frankl se interrogaba por la razón que le había hecho sobrevivir, cuando tantos compañeros de cautiverio habían perecido, por su propia mano -exasperados de que el mundo fuera un infierno cada minuto del día- o por el trato degradante y cruel de los campos, bajo unas condiciones que sólo aseguraban una subsistencia mínima durante no mucho tiempo.
Frankl concluyó que lo que le había mantenido con vida eran dos cosas: su capacidad para encontrar un sentido a la vida aún en esas condiciones subhumanas de existencia, y. la suerte, que también ha de ponerse de parte de quien al final llega a la meta. Sin embargo esa gracia del destino no hubiera tenido efecto alguno si Frankl no hubiera hecho todo lo posible para sobrevivir, para luchar, para dar la oportunidad a la suerte de que le favoreciera. De este modo, Frankl se veía así mismo dando conferencias en un futuro cuando caminaba con harapos a la cantera bajo temperaturas insoportables, y se esforzaba cada hora en recordar el contenido de un manuscrito que le habían quitado sus captores, con el afán último de reproducirlo.
Los modernos terapeutas han redescubierto la importancia de la esperanza en el mundo actual. Esta combina la importancia de tener una meta a la que dirigirse y la existencia de unos medios o planes para lograrla. Gente depresiva o desorientada vaga sin rumbo entre ilusiones rotas y falta de un propósito en la vida. Ahora más que nunca hemos de comprender la importancia del factor humano en la educación de nuestros hijos. Los más fuertes no serán los que traten de medrar mediante subterfugios y acciones cainitas, sino los que sepan a dónde dirigirse y cómo lograrlo.
Los padres debemos recordar que es la naturaleza de ese destino y del camino lo que da la medida de la vida de la persona. Cuando el ídolo del éxito económico fulgurante se tambalea y amenaza con resquebrajarlo todo, lo que queda en pie es el ser humano cabal. 'Tener éxito' se convierte para éste en desarrollar una vida útil, aprovechando sus capacidades naturales y las oportunidades que el azar le brinde en el devenir de las cosas. Para ello es necesario tener perseverancia, comprensión de las necesidades ajenas, humildad y fe en uno mismo. Todo esto constituye ahora el mejor legado que los padres podemos dejar a nuestros hijos, como Frankl nos enseñó.
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SITIOS PRO-ANOREXIA Y PRO-BULIMIA: La Red sigue alentando la delgadez
SITIOS PRO-ANOREXIA Y PRO-BULIMIA
La Red sigue alentando la delgadez
* Un estudio revela que un 24% de webs propone conductas que ponen en peligro la vida
* Además, la totalidad 'enseña' conductas alimentarias desordenadas
* Las pacientes buscan en ellas el apoyo y la comprensión de otras afectadas
Actualizado viernes 18/06/2010 16:42 (CET)
PATRICIA MATEY: El Mundo
MADRID.- "Ayuna durante 28 días, el músculo perderá cuerpo y no tendrás que preocuparte más por el peso, sólo es cuestión de seguir ayunando y el contorno muscular no aumentará en un año sin necesidad de hacer ejercicio...". 'Consejos' como éste pueden, desgraciadamente, leerse en Internet.
Un nueva investigación que analiza las webs pro anorexia y pro bulimia de la Red desvela que la mayoría enseña conductas alimentarias desordenadas y, en casi todas, buscan el apoyo y comprensión de otras víctimas de los trastornos de la alimentación.
Desafortunadamente, mientras los profesionales luchan contra estas patologías investigando sus causas, sus tratamientos o las mejores estrategias de prevención, proliferan las páginas web (en los últimos dos años han aumentado un 470%) que animan e invitan, a ser o seguir siendo anoréxica o bulímica.
La directora del nuevo estudio, Dina Borzekowski, de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg (EEUU), confiesa a ELMUNDO.es "que la investigación es la más amplia y rigurosa sobre las webs que disponen de mensajes de apoyo o alientan a los trastornos de la alimentación que se ha llevado a cabo hasta la fecha. Esto demuestra que los mensajes que defienden y justifican la anorexia y la bulimia están fácilmente disponibles en Internet".
Al igual que otras páginas de la Red promueven comportamientos insanos, la autolesión o, incluso, el suicidio, "las conocidas también como pro-Ana (anorexia) y pro-Mia (bulimia) generan una gran preocupación en la comunidad médica. Ofrecen a través de un dominio o de una dirección IP contenido sobre dichas patologías. Esta información, que transmite a través de texto, imágenes, audio o video, sirve para adoptar comportamientos con los que lograr un peso terriblemente bajo", explican los autores del trabajo, publicado en el último 'American Journal of Public Health'.
"Nosotros no hemos examinado el impacto de estos sitios, sino que hemos explorado los mensajes que las personas pueden encontrar en Internet. En mi opinión, la mayoría son peligrosos. Una buena parte de las webs tenía imágenes y textos en los que se sugieren comportamientos, que de seguirse, suponen una amenaza inmediata para la vida", alerta la doctora Borzekowski.
En España, desde el lanzamiento de la Primera Campaña contra la Apología de la Anorexia y la Bulimia en Internet, en junio de 2005, la asociación Protégeles ha logrado el cierre de más de 350 páginas y comunidades pro-anorexia y pro-bulimia, gracias a los acuerdos de colaboración alcanzados con los principales proveedores de servicios en Internet. Además, el pasado mes de mayo, el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, volvió a solicitar que la reforma del Código Penal incluya como delito la apología de la bulimia y la anorexia.
El mayor análisis
Los científicos estadounidenses han analizado un total de 180 webs activas. Evaluaron la logística básica de cada sitio: foros interactivos o contadores de calorías; los temas "que alientan la delgadez" (incluido el control, el éxito y la perfección), imágenes, consejos y técnicas para perder peso. A cada uno de estos sitios le asignaron una puntuación en una escala de uno a cinco en función de lo dañina que puede resultar una web para los internautas.
Un 24% de ellas obtuvo las máxima puntuación, que indica que son extremadamente peligrosas para los usuarios, mientras que el resto recibió la calificación media o baja.
Los datos constatan además "que el 91% estaban abiertas al público y más del 79% eran interactivas. El 84% de estos sitios ofrece contenido pro-anorexia, mientras que el 64%, pro-bulimia. Además, el 85%, alienta la delgadez, lo que incluye fotografías de modelos extremadamente delgadas y celebridades. Cerca del 83% hace sugerencias a conductas alimentarias desordenadas, como la forma para practicar ejercicio, ayunar el día antes de una comida familiar, 'purgarse' tras una comida o aprender a ocultar la pérdida de peso rápida a los demás", rezan las conclusiones.
La investigadora principal insiste en que estas webs reflejan "cómo se sienten las pacientes". Un ejemplo recogido en su estudio: "Creo que soy la más vil, despreciable e inútil persona que jamás haya existido en este planeta, y que soy totalmente indigna de nadie y de atención. Creo en los contadores de calorías como palabra inspirada de Dios, y memorizarlas en consecuencia. Creo en las básculas de baño como un indicador de mis éxitos y fracasos cotidianos. Creo en el infierno, porque a veces pienso que estoy viviendo en él. Creo en la pérdida de peso, la recriminación por los pecados, la abnegación del cuerpo y una vida para siempre en ayunas".
Los autores insisten en que dado "que la tecnología está en constante avance, estas webs también evolucionan y cambian. Se deben realizar más estudios que ayuden a comprender los mensaje que se transmiten en ellas y sus posibles consecuencias. Aunque los desafíos tecnológicos, políticos y culturales son importantes, se debería intentar regular las web pro trastornos de la alimentación. Sin embargo, estos esfuerzos y acciones no pueden avanzar sin información importante sobre los mensajes existentes y sus efectos".
Información para psicólogos - Infopsic
La Red sigue alentando la delgadez
* Un estudio revela que un 24% de webs propone conductas que ponen en peligro la vida
* Además, la totalidad 'enseña' conductas alimentarias desordenadas
* Las pacientes buscan en ellas el apoyo y la comprensión de otras afectadas
Actualizado viernes 18/06/2010 16:42 (CET)
PATRICIA MATEY: El Mundo
MADRID.- "Ayuna durante 28 días, el músculo perderá cuerpo y no tendrás que preocuparte más por el peso, sólo es cuestión de seguir ayunando y el contorno muscular no aumentará en un año sin necesidad de hacer ejercicio...". 'Consejos' como éste pueden, desgraciadamente, leerse en Internet.
Un nueva investigación que analiza las webs pro anorexia y pro bulimia de la Red desvela que la mayoría enseña conductas alimentarias desordenadas y, en casi todas, buscan el apoyo y comprensión de otras víctimas de los trastornos de la alimentación.
Desafortunadamente, mientras los profesionales luchan contra estas patologías investigando sus causas, sus tratamientos o las mejores estrategias de prevención, proliferan las páginas web (en los últimos dos años han aumentado un 470%) que animan e invitan, a ser o seguir siendo anoréxica o bulímica.
La directora del nuevo estudio, Dina Borzekowski, de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg (EEUU), confiesa a ELMUNDO.es "que la investigación es la más amplia y rigurosa sobre las webs que disponen de mensajes de apoyo o alientan a los trastornos de la alimentación que se ha llevado a cabo hasta la fecha. Esto demuestra que los mensajes que defienden y justifican la anorexia y la bulimia están fácilmente disponibles en Internet".
Al igual que otras páginas de la Red promueven comportamientos insanos, la autolesión o, incluso, el suicidio, "las conocidas también como pro-Ana (anorexia) y pro-Mia (bulimia) generan una gran preocupación en la comunidad médica. Ofrecen a través de un dominio o de una dirección IP contenido sobre dichas patologías. Esta información, que transmite a través de texto, imágenes, audio o video, sirve para adoptar comportamientos con los que lograr un peso terriblemente bajo", explican los autores del trabajo, publicado en el último 'American Journal of Public Health'.
"Nosotros no hemos examinado el impacto de estos sitios, sino que hemos explorado los mensajes que las personas pueden encontrar en Internet. En mi opinión, la mayoría son peligrosos. Una buena parte de las webs tenía imágenes y textos en los que se sugieren comportamientos, que de seguirse, suponen una amenaza inmediata para la vida", alerta la doctora Borzekowski.
En España, desde el lanzamiento de la Primera Campaña contra la Apología de la Anorexia y la Bulimia en Internet, en junio de 2005, la asociación Protégeles ha logrado el cierre de más de 350 páginas y comunidades pro-anorexia y pro-bulimia, gracias a los acuerdos de colaboración alcanzados con los principales proveedores de servicios en Internet. Además, el pasado mes de mayo, el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, volvió a solicitar que la reforma del Código Penal incluya como delito la apología de la bulimia y la anorexia.
El mayor análisis
Los científicos estadounidenses han analizado un total de 180 webs activas. Evaluaron la logística básica de cada sitio: foros interactivos o contadores de calorías; los temas "que alientan la delgadez" (incluido el control, el éxito y la perfección), imágenes, consejos y técnicas para perder peso. A cada uno de estos sitios le asignaron una puntuación en una escala de uno a cinco en función de lo dañina que puede resultar una web para los internautas.
Un 24% de ellas obtuvo las máxima puntuación, que indica que son extremadamente peligrosas para los usuarios, mientras que el resto recibió la calificación media o baja.
Los datos constatan además "que el 91% estaban abiertas al público y más del 79% eran interactivas. El 84% de estos sitios ofrece contenido pro-anorexia, mientras que el 64%, pro-bulimia. Además, el 85%, alienta la delgadez, lo que incluye fotografías de modelos extremadamente delgadas y celebridades. Cerca del 83% hace sugerencias a conductas alimentarias desordenadas, como la forma para practicar ejercicio, ayunar el día antes de una comida familiar, 'purgarse' tras una comida o aprender a ocultar la pérdida de peso rápida a los demás", rezan las conclusiones.
La investigadora principal insiste en que estas webs reflejan "cómo se sienten las pacientes". Un ejemplo recogido en su estudio: "Creo que soy la más vil, despreciable e inútil persona que jamás haya existido en este planeta, y que soy totalmente indigna de nadie y de atención. Creo en los contadores de calorías como palabra inspirada de Dios, y memorizarlas en consecuencia. Creo en las básculas de baño como un indicador de mis éxitos y fracasos cotidianos. Creo en el infierno, porque a veces pienso que estoy viviendo en él. Creo en la pérdida de peso, la recriminación por los pecados, la abnegación del cuerpo y una vida para siempre en ayunas".
Los autores insisten en que dado "que la tecnología está en constante avance, estas webs también evolucionan y cambian. Se deben realizar más estudios que ayuden a comprender los mensaje que se transmiten en ellas y sus posibles consecuencias. Aunque los desafíos tecnológicos, políticos y culturales son importantes, se debería intentar regular las web pro trastornos de la alimentación. Sin embargo, estos esfuerzos y acciones no pueden avanzar sin información importante sobre los mensajes existentes y sus efectos".
Información para psicólogos - Infopsic
La violencia en el barrio reduce las capacidades cognitivas de los jóvenes
La violencia en el barrio reduce las capacidades cognitivas de los jóvenes
* Un homicidio cercano reduce las habilidades verbales y la comprensión lectora
* Se han analizado los resultados de afroamericanos de 5 a 17 años en Chicago
Actualizado martes 15/06/2010 05:16 (CET)
ÁNGEL DÍAZ (El Mundo)
MADRID.- Los niños y jóvenes que han sufrido un asesinato en su barrio ven reducida su capacidad de atender y concentrarse, por lo que obtienen peores resultados en las pruebas de lectura y comprensión verbal. Así lo ha puesto de relieve un estudio realizado en EEUU, donde el problema es especialmente grave porque los homicidios son la primera causa de muerte en los afroamericanos de 15 a 24 años.
La investigación, realizada en la Universidad de Nueva York por el sociólogo Patrick Sharkey, ha empleado datos obtenidos en la ciudad de Chicago entre 1994 y 2002, cuando la tasa de homicidios alcanzaba sus máximas cotas. Los jóvenes, de entre cinco y 17 años, fueron evaluados durante meses como parte de un programa social llamado Proyecto de Desarrollo Humano en las Familias de Chicago (PHDCN, por sus siglas en inglés), mientras que los lugares y fechas de los asesinatos cometidos en ese periodo se obtuvieron de la Policía de la ciudad.
Al analizar los resultados de los exámenes junto a los datos policiales, Sharkey ha constatado que los jóvenes que residen en una misma zona sacan peores puntuaciones cuando se acaba de cometer un homicidio en su barrio, aunque no hayan sido testigos directos del mismo. Los resultados, tanto en los tests de lectura como en los de destreza verbal, mermaban significativamente si el crimen era reciente, sobre todo si se había producido en la misma semana, aunque se diluían con el tiempo.
Déficit de atención
Los chicos que habían sido examinados antes de que se produjera un determinado homicidio, o varios meses después del mismo, sacaban mejores puntuaciones que aquéllos que aún se encontraban bajo los efectos traumáticos del mismo. El estudio, publicado en 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS), se ha basado en datos de jóvenes afroamericanos, los más expuestos a la criminalidad en sus barrios, y también en hispanos, aunque estos últimos no arrojaron resultados concluyentes en ningún sentido.
El estrés, los traumas y el miedo provocan una serie de anomalías como la falta de sueño, ansiedad o déficit de atención y concentración, las cuales, a su vez, reducen las capacidades cognitivas. Los científicos lo han comprobado en numerosas ocasiones, incluso en experimentos con animales. Pero estudiar estos efectos con humanos no es tan fácil. "La experiencia de vivir junto a un homicida no puede reproducirse en un contexto experimental", explica Sharkey.
Por ello, el sociólogo ha empleado los resultados históricos de las pruebas cognitivas, refrendados con los de otro programa llamado Estudio Tres Ciudades. "Los homicidios locales recientes tienen un efecto no trivial y agudo en la ejecución de pruebas cognitivas por parte de los niños afroamericanos, que se desvanece a medida que la ventana temporal entre el homicidio y el examen se expande", concluye el estudio.
* Un homicidio cercano reduce las habilidades verbales y la comprensión lectora
* Se han analizado los resultados de afroamericanos de 5 a 17 años en Chicago
Actualizado martes 15/06/2010 05:16 (CET)
ÁNGEL DÍAZ (El Mundo)
MADRID.- Los niños y jóvenes que han sufrido un asesinato en su barrio ven reducida su capacidad de atender y concentrarse, por lo que obtienen peores resultados en las pruebas de lectura y comprensión verbal. Así lo ha puesto de relieve un estudio realizado en EEUU, donde el problema es especialmente grave porque los homicidios son la primera causa de muerte en los afroamericanos de 15 a 24 años.
La investigación, realizada en la Universidad de Nueva York por el sociólogo Patrick Sharkey, ha empleado datos obtenidos en la ciudad de Chicago entre 1994 y 2002, cuando la tasa de homicidios alcanzaba sus máximas cotas. Los jóvenes, de entre cinco y 17 años, fueron evaluados durante meses como parte de un programa social llamado Proyecto de Desarrollo Humano en las Familias de Chicago (PHDCN, por sus siglas en inglés), mientras que los lugares y fechas de los asesinatos cometidos en ese periodo se obtuvieron de la Policía de la ciudad.
Al analizar los resultados de los exámenes junto a los datos policiales, Sharkey ha constatado que los jóvenes que residen en una misma zona sacan peores puntuaciones cuando se acaba de cometer un homicidio en su barrio, aunque no hayan sido testigos directos del mismo. Los resultados, tanto en los tests de lectura como en los de destreza verbal, mermaban significativamente si el crimen era reciente, sobre todo si se había producido en la misma semana, aunque se diluían con el tiempo.
Déficit de atención
Los chicos que habían sido examinados antes de que se produjera un determinado homicidio, o varios meses después del mismo, sacaban mejores puntuaciones que aquéllos que aún se encontraban bajo los efectos traumáticos del mismo. El estudio, publicado en 'Proceedings of the National Academy of Sciences' (PNAS), se ha basado en datos de jóvenes afroamericanos, los más expuestos a la criminalidad en sus barrios, y también en hispanos, aunque estos últimos no arrojaron resultados concluyentes en ningún sentido.
El estrés, los traumas y el miedo provocan una serie de anomalías como la falta de sueño, ansiedad o déficit de atención y concentración, las cuales, a su vez, reducen las capacidades cognitivas. Los científicos lo han comprobado en numerosas ocasiones, incluso en experimentos con animales. Pero estudiar estos efectos con humanos no es tan fácil. "La experiencia de vivir junto a un homicida no puede reproducirse en un contexto experimental", explica Sharkey.
Por ello, el sociólogo ha empleado los resultados históricos de las pruebas cognitivas, refrendados con los de otro programa llamado Estudio Tres Ciudades. "Los homicidios locales recientes tienen un efecto no trivial y agudo en la ejecución de pruebas cognitivas por parte de los niños afroamericanos, que se desvanece a medida que la ventana temporal entre el homicidio y el examen se expande", concluye el estudio.
Etiquetas:
capacidad cognitiva,
noticias,
violencia social
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